buen precio

7 Ago
“Conventionality is not morality” –Charlotte Bronte
Compró ese día la morocha de 1.75 y curvas sinuosas llamada Serena, el mejor par de medias y portaligas que encontró en el Patio Bullrich.
Había llegado ese momento tan esperado, anhelado, soñado. Tanto pasar, tanto esfuerzo al fin rendían sus frutos.
Por fin llegaba el lugar que le correspondía en la vida laboral. Y en la vida, porqué no.
Con ese sueño a punto de alcanzar, imaginó las nuevas puertas que se abrían, la gente con la que se codearía de ahora en más, los cocktails e invitaciones a fiestas de sociedad a las que ahora estaría invitada.
Placeres, lujos, champagne, viajes.
No había sido una decisión fácil de tomar pero el hecho de hacerlo de esta manera no significaba que no lo mereciera. Las formas son puras formas, el objetivo es lo que no hay que perder de vista.
Recordó a su madre, que la había criado sola, amasando pan en la confitería del barrio: “cuando quieras algo que nada te detenga”.
In fact, se lo merecía hacía rato y no había podido encontrar la puerta del éxito.
Le había llegado la oportunidad justa en el momento y la madurez indicada para aceptarla, sin prejuicios, sin remordimientos.
Ingresó en la torre Catalinas, piso 20.
Tocó la puerta y esperó. Los nervios le hacían temblar los labios como una jovencita inexperimentada.
“Calmáte” – se reprimió.
La voz gruesa masculina la llamó.
Serena entró.
No, no había una junta para nombrarla en ningún cargo directivo.
Había un amplísimo sofá y las medias de Serena que caían ante la lasciva y aprobatoria mirada del Ceo.
“El puesto es tuyo” – le dijo.
Serena sonrió. Orgullosa.
Una noche de sacrificio para una vida de satisfacciones. Buen precio.
“Conventionality is not morality” –Charlotte Bronte

Compró ese día la morocha de 1.75 y curvas sinuosas llamada Serena, el mejor par de medias y portaligas que encontró en el Patio Bullrich.
Había llegado ese momento tan esperado, anhelado, soñado. Tanto pasar hambre, tanto esfuerzo, tanto amasar pan, tanto tomar el tren con sus manos sudorosas, tanto maquillaje barato,  al fin rendían sus frutos.
Por fin llegaba el lugar que le correspondía en la vida laboral. En la vida, mejor dicho.
Con ese sueño a punto de alcanzar, imaginó las nuevas puertas que se abrían, la gente con la que se codearía de ahora en más, los cocktails e invitaciones a fiestas de sociedad a las que ahora estaría invitada.
Placeres, lujos, champagne, viajes.
Regalos, maquillajes y perfumes caros.
No había sido una decisión fácil de tomar pero sabía que se lo merecía. Las formas son puras formas, el objetivo es lo que no hay que perder de vista. Tomar las oprtunidades que se te presentan. Hoy, mañana puede ser tarde. Nada está tan bien ni tan mal.
Recordó a su madre, que la había criado sola, jutno a 4 hermanos, amasando pan en la confitería del barrio: “cuando quieras algo que nada te detenga, hija”.
In fact, se lo merecía hacía rato y no había podido encontrar la puerta del éxito. Y ahora le había llegado la oportunidad justa en el momento y la madurez indicada para aceptarla, sin prejuicios, sin remordimientos.
Ingresó en la torre Catalinas, piso 20.
Tocó la pesada puerta de roble europeo y esperó.  Los nervios le hacían temblar los labios como una jovencita inexperimentada.
“Calmáte” – se reprimió.
La voz gruesa masculina la llamó, firme.
Serena entró, temblorosa.
No, no había una junta para nombrarla en ningún cargo directivo.
En su lugar había un amplísimo sofá y las medias de Serena que caían ante la lasciva y aprobatoria mirada del Ceo.
“El puesto es tuyo” – le dijo, excitado, mientras su mano sexagenaria subía por su pierna rozando la puntilla.
Serena sonrió. Orgullosa.
Una noche de sacrificio para una vida de satisfacciones. Buen precio.
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24 comentarios to “buen precio”

  1. Menage4Trois 7 agosto 2009 a 1:20 AM #

    apa… me dejas helado..
    muy bien relatado. excelente

    • carlayork 7 agosto 2009 a 11:11 PM #

      gracias Teby!!!

  2. cv253 7 agosto 2009 a 1:28 PM #

    Me genera rechazo que haya gente que se aproveche de la situacion ajena para sacar un redito personal. A que esta dispuesta la gente por conseguir algo? a todo, y es triste, pq seguro que se merecia el puesto, que era la mas apta e indicada pero jamas va a poder sacarse de encima el hecho de que llego ahi a cambio de algo fuera del ambito profesional.

    • carlayork 7 agosto 2009 a 11:12 PM #

      Pareciera que para todo hay un precio no? Crudo, pero real. Por suerte mi precio es mucho mucho más elevado, y aun no se cual es…Espero no conocerlo nunca.

  3. lau 7 agosto 2009 a 2:02 PM #

    “El mundo es así”, “Madurá”, “Lo hacen todas”,”Y bueno..” “No hay mal que por bien no venga”.. etc. etc.

    Y Serena dijo no, no, no…hasta que se pudrió. Porque el mundo no es justo y hacer o dejar de hacer algo de esa índole no quitaba el hecho de que se lo mereciera.

    Pero…hay que tener estómago!

    PD: si se pudiera denunciar a todos los tipos que proponen ese tipo de “ascensos” el mundo sería justo….de verdad.

    • carlayork 7 agosto 2009 a 11:14 PM #

      Yo creo que se lo merecía, el sacrificio y las aptitudes estaban. Pero medio botinera no? llegó con las reglas que le imponia el mundo masculino y yo creo que creando reglas femeninas también se puede llegar. Como todo, es más difícil y existe la posibilidad de que nunca lo logremos. Pero no creo en el techo de cristal. La seducción al servicio del poder es una buena arma de tenemos que no necesariamente implica el poner en juego nuestra sexualidad.

  4. verasmith 7 agosto 2009 a 2:14 PM #

    Buen post Carluch!!

    • carlayork 7 agosto 2009 a 11:14 PM #

      Gracias Veru!!

  5. Daniela 7 agosto 2009 a 10:42 PM #

    muy bueno!!!!!! para el debate, pero pienso un poco como Lau, en que en un momento una se pudre de remarla.-
    😮

    • carlayork 7 agosto 2009 a 11:16 PM #

      Para el debate, totalmente Danielle, (jiji), y si bien tengo mi posición tomada respecto a lo que yo haría ante semejante propuesta, no la juzgo, cayendo en el lugar común. Su historia personal la llevó a creer que esa era la oportunidad. Yo prefiero esperar otra.

      • carlayork 7 agosto 2009 a 11:17 PM #

        aunque las medias y los portaligas garpan!! ajaaa. Chicas siempre un parcito en el bolso!!!

  6. Menage A Trois 7 agosto 2009 a 11:46 PM #

    eso, eso.
    un parcito de medias y portaligas y vengan a casa :p

  7. Otra desacertada... 8 agosto 2009 a 2:39 AM #

    Yo estoy imaginando a la máxima autoridad de mi trabajo… y se me vienen las náuseas jejejejejej
    Genial post, un giro fantástico el que le diste!
    Beso

    • carlayork 8 agosto 2009 a 2:44 AM #

      Meryyy concentrate en vos y no en esa turr… Es de la tipica Miranda Priestly frustrada, vos sos lo mas!!! Gracias x el comment

      • Otra desacertada... 8 agosto 2009 a 7:14 PM #

        jajaja gracias por decirme que soy lo más… lo mismo digo!
        Igual ojo que mi jefa tiene a su vez su propio jefe (a ese me refiero con la máxima autoridad de mi trabajo… al ser una organización no hay CEOS ni nada de esas cosas) y es un viejo vomitivo.
        Pero si, sobre mi jefa, coincido plenamente… jejeje Lo peor es que aparentemente la iban a cambiar de puesto y yo iba a tener jefe nuevo, pero parece que no, que nada va a cambiar 😦
        Besotes!!!!

  8. Superchic 8 agosto 2009 a 4:42 PM #

    Superchic nacio para decir que no a este tipo de situaciones y seguir luchando por no dejar que esas, “las reglas de otros hombres” sigan perpetuando en los trabajos.
    Para incomodar a esos que creen que todas estamos a la venta. Y no por eso dejar de ser siempre una mujer “super- chic”.
    Muy buen post!

    • carlayork 8 agosto 2009 a 4:44 PM #

      si Superchic, es un post que estoy armando sobre las reglas. Y como crear las nuestras. Gracias por tus palabras!!

  9. lau 10 agosto 2009 a 8:03 PM #

    aclaro que mi comentario solo trató de salirse de la postura de juzgar la situacion desde el clásico”yo no lo haría”. O sea, yo estoy extremadamente lejos de estar en la situación de esta chica pero trato de entender por qué hizo lo que hizo, cómo una llega a hacer algo convencida de que no tiene nada de malo.

    Y, lo que es peor, lo malo en realidad es quien ofrece, quien demanda, quienes hacen esas reglas.

    Porque si nos ponemos a juzgar a quien acepta la oferta entonces miramos siempre sólo ese lado de las circunstancias y los sexagenarios verdes quedan impunes.

    saludos!

    • carlayork 10 agosto 2009 a 11:45 PM #

      si Lau, tu comentario era justamente lo que queria transmitir. Es exactamente lo que yo pienso, y esto de las reglas impuestas del juego, es algo que voy a desarrollar mas adelante. Tus comentarios son muy inteligentes, besos!

  10. Sofi 20 agosto 2009 a 8:14 PM #

    me pregunto si esas reglas son de verdad de los hombre… sin tomar la vereda de nadie, quien usa a quien? si no existieran serenas, no existirian ceos que rosan encajes, eso creo al menos.
    creo que cada quien tiene lo que merece.

    • carlayork 20 agosto 2009 a 8:32 PM #

      muy buena vision Sofi, uso lo que el mercado le ofrecia. besos!

  11. willowcita 25 agosto 2009 a 5:25 PM #

    ay la putita trepa.
    jaja

  12. mobtomas 3 noviembre 2009 a 10:07 PM #

    Y tanto amasar pan para dejar que unas manos sexagenarias la amasaran a ella por un precio alto. Que extraño es el comercio a veces. ¡Excelente relato! (Y me dejó pensando). Saludos.

  13. Regina Rauda 28 diciembre 2009 a 1:20 PM #

    Muy bueeno…buenísimo.

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