Archivo | septiembre, 2009

tren descarrilado

19 Sep

“Se te está yendo el tren, mejor que agarres porque sino te vas a quedar para vestir santos”

Vox Populi

Junta de brand managers, Hotel 5 estrellas, Pilar.

El director de finanzas, nuestro CEO, y la masa que conformamos nosotros, la plebe.

Desayuno de trabajo, mucho glam, mucho traje caro, ropa de marca.

Make up perfecto. Divine.

Salta una idea de hacer una publicidad, y como la mayoría de las veces, se me ocurren cosas basadas en mi vida amorosa.

La idea estaba buena, basada en la #malasuerteserial inaugurada por mi amiga Vera Smith, de la que formo parte.

Uno de los participantes se ríe, ante mi idea.

“Tenés algo para agregar M.? te escuchamos todos”

“Jaa, no te lo tomes así, che, si seguís con esa actitud te vas a quedar para vestir santos. Mirá que el tren no pasa dos veces. Y este tren ya partió” -dijo, mientras los muchachos lo festejaban.

M. es un ex acosador insoportable que me “arrastró el ala” durante los dos últimos años. Copado, al principio nos divertíamos mucho, pero, su superficialidad y su banalidad no hizo que pasara más de 1 histeriqueo de oficina. Tras un mes de noviazgo, su novia nueva de 22 quedó embarazada y se casó, a regañadientes.

Y me molesto mucho cada vez que quieren desacreditar a una mujer con referencias a su estatus civil, su edad, su peso, y no a pautas profesionales. Porque yo no lo hago con ellos si son panzones, pelados, viejos, chatos.

“Lo que me preocupa es que, M., te creas superior a mi por que estés casado. Lo que no quiere decir acompañado, o feliz. Y lo más terrible es que, a una buena idea, la tengas que desmerecer con comentarios fantinescos, y no con una postura profesional. Será porque no hay?”

“Ah, y si no te dí bola el año pasado, fue por estas cosas”– agrego, mirando a nadie- “digo, para el comercial, lo podríamos agregar, no?”

Sabri, Lu, Pau, Mariana y Sol, espléndidas solteras y singleton, aplaudieron la idea.

Y también desde el fondo, aplaudió nuestro CEO, que se llama Patricia y tiene 34, soltera, 1 gato y muchos, muchos pretendientes. Sin intenciones de formalizar con ninguno.

La comisión sería nuestra. Viaje a Brasil!!! (quizás me lo llevo a G., dulce, agradable, inteligente, divertido)

Dedicado a Ely, Sil P. y Vera.

Todavía existen.

chandon derramado

18 Sep

“Omm, Omm, Omm”

Carla, clase de chi khun

….

Soy una mujer trabajadora, autoexigente, enérgica. Merezco mi recompensa al fin del día.

Día cool. Llego en paz a casa. Feliz. Me digo: “voy a hacerme un arroz con queso”.

Cero glam, pero el glam de todo el día me cansa, quiero simplicidad.

Nirvana, velas, luego un baño de sales, bata de toalla, sahumerio. Norah Jones.

Abriré un chandon mini de los que tengo en la heladera y …la última vez que los abrí ni me acuerdo con quien fue…

Ritual aprendido de mi amiga F.  Nada mejor que gratificarse con bañera, sales, copa chandon, y velas.  Enlentecer la respiración.

Inspiro, expiro. Slow. Bajar el ritmo…

Excéntrica? yeah. Pero así soy.

Se llena la bañera. Sales…mmm. bata de toalla, música… MMM Oh yeah…

Ah! me olvide el celu en el auto. Fuck. No. Todo bien….que nada nos desconcentre….just a minute, just a minute.

Voy al auto, pero cuando vuelvo al edificio me doy cuenta, salí con las llaves del auto, y deje las del depto. Me quedé afuera!

Omm, q nada rompa el nirvana, todo se solucionará…

Me ayuda el del edificio, me ve la parejita de al lado.

Te ayudo?

No, no te quiero arruinar la noche…

Le cago la cena romantica a mi vecina. Me presta su tarjeta para que mi guardia ex punga me abra el depto con la tarjeta la nacion.
Omm Omm, todo se solucionará.
Ruidos.
Tas cocinando algo? me preguntan.
Fuck, el arroz se escucha quemar como pop corn y veo el depto en llamas en breve.
Salgo corriendo por la calle histérica para que metrogas corte el gas, como si Metrogas estuviera en una garita en la esquina. (a quién pretendo encontrar?)

Ciega de la histeria, previsualizo a mi gata en llamas. Ama asesina, culposa.

Fue sin querer!!
Barrio Norte queda sin gas.
Culpa mía fue.
Fin del nirvana.

A quién engaño?

maestra rural, parte dos

18 Sep

Primer día.

Después de un viaje más que incómodo comienzo a replantearme si es posible sostener 3 colectivos ida + 3 de vuelta durante todo un año. Too hard.

Me asignan los grados de cuarto, quinto y septimo grado de EGB.

Nerviosísima, me habla en tono firme la directora (muy gasalla), a quien la noto irritada en cuanto me conoce: “nena, cuantos años tenés?”

Le pide a uno de los profesores colegas de quinto y septimo grado, de Literatura, que me presente en las respectivas divisiones.

Debo aclarar que en este punto y a esta edad, ya lejana, yo era totalmente ingenua, inexperta, con un carácter apacible, y pocas palabras. Intimidada por el hecho de que pronto estaría al frente de 40 chicos x 3 divisiones.

Mientras caminamos al quinto grado, me pregunta el profe J., 45 años :

J.: Cuantos años tenés linda?

Yo: (me parece que esta no es la forma de dirigirse hacia mi): 25. Mucho gusto.

J.: llegaste bien hasta acá? es de difícil acceso el lugar…

Yo.: La verdad que tengo 3 colectivos desde mi casa en X. Pero bueno, vale la pena, tengo muchas ganas de enseñar… (un poco evasiva por la mirada lasciva de J)

J.: Mirá, acá tenés que hacer las cosas como las quiere la vieja, aprobalos a todos a fin de año porque si no te cae la inspección, y listo el pollo. Y si querés te puedo acercar hasta cerca de tu casa a la vuelta, yo también vivo en X pero tengo tutu…

Yo: Bueno gracias, quizás viene mi novio a buscarme (…) Gracias igual!

Ingresamos a quinto grado. Me presenta. Nervios. Todos me miran con cara de asombro.

Comienzo la clase tratando de enseñar los números y contandoles del material que van a necesitar para el primer trimestre, y el dinero en $ que debían traer para cubrir el gasto de copias a trabajar.

La clase transcurrió tranquila, empecé tratando de conocerlos y preguntandoles de sus intereses.

En eso, David, 11 años, me pregunta, mientras se rie con sus compañeros:

Seño, usted es virgen?

Y estallan en risas.

Silence, please…

Oh my god.

maestra rural, parte 1

16 Sep

“Tell me and I’ll forget; show me and I may remember; involve me and I’ll understand”

Proverbio chino.-

Tengo ganas de contarles sobre mi primer trabajo. Ni secretaria ni cadete ni recepcionista (aunque degustaría las mieles de estos luego): Maestra.

Yo tenía 17 años, salía recién del secundario y tenía ganas de estudiar inglés en Inglaterra. Era el típico paso después de estudiar años para el Lenguas Vivas.

Planteé en almuerzo familiar a mis viejos la idea. Hacía años que estaba armando al viaje con mi mejor amiga, y estaba bastante encaprichada con el tema.

Papá: dale, no hay problema, averigua precios y decime.

Mamá: no, vas a ir cuando te lo pagues vos. Si fuera por tu papá se irían a la luna.

Típica paradoja comunicacional de mi crianza. El patrón de siempre, divagando entre el ser la nena malcriada-tengo-todo-lo-que-quiero y la nena sobreprotegida-hay-que-ganarse-las-cosas de mamá. Siempre traté de ver lo positivo en esto, el límite que no ponía papá, mamá lo compensaba.

Un poco con berrinche, decidí taparle la boca a mamá.

Mi amiga Francisca, que se estaba anotando en el consejo municipal para dar clases de inglés (eran los inicios de esto de la obligatoriedad del inglés en los colegios estatales y no daban  abasto con la demanda), me recomendó seguirla e intentar tomar algunas horas en colegios.

Porqué no?

Allí me dirigí, mientras mi novio de ese tiempo, M., hacía la fila larga por mí para que “yo no madrugue”, yo me le sumaba después (yegua total, si, malcriada en esta relación por demás, porque te fuisteee), y así juntos nos anotábamos.

Llegó el día que me tocaba concursar por las horas. Entre señotas que me llevaban 10, 20, 30 y hasta 40 años me ví, rogando por un lugarcito.

Y me tocó una escuela lejana, con doble ruralidad. Acepté, eran 3 mañanas completas, con grados de primaria, piece of cake. Ingreso destinado a viaje, y mamá satisfecha.

Lo que no contaba era con los 3 colectivos que tendría que tomarme, y con la “otra vida” a la que esta nena bien de colegio de monjas, familia tradicional y cola de caballo tirante iba a lidiar.

Después del tercer bondi, delantal puesto, maquillaje “agrega años”, llegué a un descampado total donde solo destacaba una pequeña escuela.

No, no era Laura Ingalls.

Y entré.

Una experiencia reveladora me aguardaba, ignorando hasta ese momento por completo el hecho de que a veces, el lugar donde uno pretende enseñar, es el lugar donde uno termina aprendiendo grandes lecciones.

trenes de esperanza

13 Sep

Ayer tomé el tren, tras tener el auto roto, para ir a la facu.

Sí, estoy yendo a la Facu “de hobbie”.

Algunos me miran como freak, otros no me dicen nada, otros se alegran.

Descubrí una fuerte vocación y pasión por el arte. Convengamos que a los 17 uno no sabe mucho quién es (todavía me cuesta deducirlo a mis 31),  y creo que la vida es larga para que uno pueda hacer muchas cosas.

No soy de seguir caminos lineales, acepté mi multifacético perfil, y uno de ellos, tras 3 años de asistir al museo nacional, se está convirtiendo en una nueva carrera.

Sin premura, con trabajo de otra cosa, reservo un espacio en mi vida para el arte.

No espero que nadie lo entienda ni me importa, francamente.

Viajando en tren, me vi en medio de conversaciones de lo más dispares:

Dos señoras hablando de precios, de remeritas de la Salada, de jeans a $8.

Dos chicas de mi edad hablando de Fernanda Vives y Amalia Granata, el Ogro y la Vanucci, Tinelli, Canosa y otras reliquias formadores de pensamientos en estos tiempos.

Tres adolescentes floggers con largos batidos en el pelo, comentando sobre Teen Angels, compitiendo con quien se curte a quien y quien tiene el record con “chuni”.

Otras hablando de lo gorda que está Wanda Nara. (más allá de que no me simpatiza, decir gorda a una chica con peso normal me produce escalofríos)

A veces no me queda otra que sentirme sapo de otro pozo en determinados contextos. Viajando dos horas en un tren maloliente, con mi cuaderno barato de hojas, birome bic, y mis lentes. Yendo a estudiar Historia del arte. Loca de atar.

El horario de cursada coincidía con el partido de Argentina-Paraguay. Preveía un aula semi desierta con un par de viejas hippies y algún teen con look nerd.

Pero no.

El aula estaba llena.

El profesor, vestido con ropa de la selección, de unos 75 años, 40 dedicados a la docencia.

Hizo el más magistral recorrido en 2 horas  desde Aristóteles y Platón, cómo la ciencia, que hasta esos días era = a leer a los grandes maestros, devino en la partición del mundo occidental y Oriente. Cómo Galileo introduce la ciencia con la empiria, tras las revolución copernicana, pasando por el mercantilismo y llegando a los genocidios en masa a escala industrial, aceitados, sustentados en la división del trabajo hasta el siglo 20.

Con el vector directriz de “los cuerpos sujetos a lo que los dispositivos sociales nos marcan como existente”

Léase contexto de ley de medios.

Léase control social.

Salí maravillada de la clase, magistral, genial, dictada con real pasión por la enseñanza, atrapando a los adolescentes con una dialéctica superior (ninguno estaba distraído), corriendo todos a ver el partido claro.

En planta baja, unos 20 o 30 chicos cosiendo frazadas para gente de la calle. En una mesa lateral, algunos debatiendo ideas para llevar los trabajos prácticos a resolver problemáticas sociales. Ninguna Tv On.

En el estacionamiento, veo de lejos al profesor, subiendo a un Fiat 128 prolijo, con un maletín entrado también en años. La fórmula del éxito.

Subí al tren de regreso feliz.

Y cuando otra vez, escuché a Granata, a Zulma Lobato, pensé en el control social. Un poco de pena.

Un poco de que uno también puede buscarse otros caminos. Uno no es mero actor pasivo.

Pero no se me borró la sonrisa pensando en la otra Argentina, en los teen NO angels que quieren aun cambiar las cosas con un grano de arena.

En los profesores que no tienen su MiniCooper fellatio You Tube de por medio.

marcar la diferencia

12 Sep

Vanesa trabajaba de analista en una multinacional de automotrices.

Reducción de personal, despidos, fuga de talentos.

Así Vanesa empezó a notar las reacciones del entorno en sus compañeros de trabajo y en el clima laboral, enrarecido.

La queja, el reclamo, abundaba.

La inacción.

La falta de motivación.

La poca estrategia del management en tiempos adversos de crisis, sumía el ambiente en un contexto de inacción, de “estarse quieto y no levantar la perdiz” para que a uno lo noten.

El radiopasillo se inundaba de listas de quienes serían los próximos a dejar la compañía involuntariamente a fin de mes.

Pero sobre todo, la caída de ventas y la falta de reacción y estrategia.

La desmoralización general.

Vane se armó de agallas. O se unía a la manada y como toda masa, trataba de pasar al anonimato más anónimo para conservar su puesto, o se refugiaba en la queja.

Pero no. Decidió analizar las condiciones favorables de tal contexto. Lo pensó todo el fin de semana.

Se presentó al dueño de la empresa, con quien había cruzado dos o tres palabras y le presentó, con sumo respeto y algo de miedo, un escrito. Volcó en 5 carillas de Word, lo que había aprendido de reacción en tiempos de crisis, todo muy académico, aparentemente poco aplicable en empresa de managers argentinos.

La respuesta se hizo esperar.

Al séptimo día, simbólicamente la llamaron.

Y mientras su jefe, se mordía los labios, se anunció la creación de un comité de crisis. La gestión estaría a cargo de Vanesa, conjuntamente con una firme promesa de aumento de sueldo ante los primeros resultados comprobables.

Volvió a la oficina, espléndida, a recoger sus elementos de trabajo para mudarse a la nueva oficina, mientras la felicitaban, algunos con sinceridad, los menos, mientras otros pensaban que favor sexual habría hecho para lograr un ascenso. “Por algo será”_ murmuraban.

Y me acordé de un cuento que un buen amigo mío me envió estos días ante una situación similar que estoy enfrentando. Espero les guste. Un cuento.

Gracias P.

….

Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y como las cosas le resultaban tan dificiles.

No sabía cómo hacer para seguir adelante, y creía que se daría por vencida.

Estaba cansada de luchar.

Parecía que cuando  solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó a su trabajo.

Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte.

Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo.

En una colocó zanahorias, en otra huevos y en la última colocó granos de café.

Las dejó hervir sin decir palabra.

La hija esperó impaciente, preguntándose que estaría haciendo su padre.

A los veinte minutos el padre apagó el fuego.

Sacó las zanahorias, y las colocó en un recipiente.

Sacó los huevos y los colocó en un plato.

Coló el café y lo puso en una taza.

Mirando a su hija le dijo

Querida, Qué ves?

Zanahorias, huevos y café, fue su respuesta.

La hizo acercarse y tocar las zanahorias.

Ella lo hizo y notó que estaban blandas.

Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera.

Al sacarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro.

Luego, le pidió que probara el café.

Ella sonrió, mientras disfrutaba de su rico aroma.

Humildemente la hija pregunto, Qué es esto padre?

El explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad. AGUA HIRVIENDO, pero habían reaccionado de manera diferente.

La zanahoria llegó al agua fuerte y dura.

Pero después de pasar por el agua se había vuelto débil, fácil de deshacer.

El huevo, había llegado al agua, frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido.

Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.

Los granos de café, sin embargo, eran los únicos que después de estar en agua hirviendo, habían cambiado el agua.

Cuál eres tú?, Le preguntó a su hija. Cuando adversidad llama a tu puerta, Cómo respondés? Eres una zanahoria, un huevo o un café?

Una zanahoria, que parece fuerte, pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?

Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable?

Posees un espíritu fluido, pero que después de una pérdida, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido?

Por fuera te vez igual, pero eres amargo y aspero, con tu espíritu y un corazón endurecido?

O eres un grano de café?

El café? Cambia el agua hirviente, el elemento que le causa dolor.

Cuando el agua llega al punto de ebullición, el café alcanza su mejor sabor.

Si eres como el grano de café,

cuando las cosas se ponen peor,

tú reaccionas mejor y haces que

las cosas a tu alrrededor mejoren.

Cómo manejas la adversidad?

Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?

A elegir, pues.-

Poder!

3 Sep

Love and work… work and love, that’s all there is.
-Sigmund Freud-

El otro día nos juntamos con mis amigas “las fonos”. Un grupo muy divertido de fonoaudiólogas con quien a través de los años, hemos aprendido a conocernos y respetarnos con nuestras diferencias y singularidades.

La risa es un denominador común. Hablamos obviamente de hombres, pero también, de nuestras carreras.

Celina es una externa de las fonos, como yo, que no tenemos nada que ver con el mundo de la salud debido a nuestras elecciones. Estábamos cenando y Celina contó que le surgió una oportunidad para ser Gerente regional de una categoría de vinos. Tras el brindis de festejo, empezó el debate:

Celina: “Lo que me da miedo de encarar esta decisión, es que, es toda una elección de estilo de vida. Más allá del laburo en sí, de la plata, estoy cambiando mi trabajo actual de analista, tranquilo, sin grandes sobresaltos ni estrés, en el que salgo a las 6 de la tarde todos los días, por el laburo sin horas fijas, viajes incluídos, donde no voy a saber cuándo podré ir al gimnasio, cuando salir al cine, cuando salir con alguien. Me da un poco de miedo y siento que no sé si quiero eso, en realidad”

Yo: “ Bueno Ce, pero es lo que siempre decías que querías, no?”

Celina: “Sí, pero ahora que estoy ahí, a punto de hacer el paso, me da miedo ese cambio de vida. Me da miedo el no poder controlar mi vida. Yo quiero salir e ir al cine, ir al gimnasio, no sé, ir de shopping, dormir en mi cama y no en la de un hotel. “

A lo que Damiana trajo a colación un giro inesperado en la charla, aduciendo:

Y además, Celi, tené en cuenta que si hasta ahora te era difícil conseguir pareja, de ahora en más te va a ser más que difícil

Todas. “What?” “Porqué decís eso?” . Se armó la polémica.

Algunas sostenían que no cualquier hombre se banca una mujer con poder a nivel laboral. Y que,  tampoco era fácil armar una pareja con un hombre que se sintiera bien ganando menos. En el mundo de las fonos el techo era limitado y estaba bien, la elección pasaba por otro lado, lejos del mundo corporativo y sus leyes.

Celina retrucó “Hay mujeres muy poderosas que tienen pareja. Porqué debo resignar mis metas teniendo que contemplar una posible elección de pareja futura? A mí el poder siempre me sedujo, y también un hombre que lo tenga. Y el que me ame tiene que amar eso también no?”

Damiana agreNo te estoy haciendo un juicio de valor, lo que digo es real chicas, si hasta ahora te fue difícil, buscando, saliendo, teniendo tiempo para citas, mucho menos siendo más esclava de tu trabajo. Solo te lo digo para que lo tengas en cuenta y a colación de ese miedo que estás planteando. Chicas, el machismo existe, y la falta de tiempo también”.

Lo que sí estaba claro era la dualidad de Celina en todo esto.

Por un lado su ambición, y por otro, las ganas de tener un espacio privado, una pareja, una familia, o planes o vida social, lo que fuere, fuera del espacio laboral. El factor tiempo. Era claro en el debate que tenemos menos permisos que los hombres a ser fálicas (la palabra en sí adviene de lo masculino, que implica el Tener y su contrapuesto, lo femenino, como el no tener)

Flor, que defendía a Celina acotó “Chicas, yo creo que el amor se encuentra en cualquier lado. Quien te dice que encuentras más hombres de tu tipo en tu nuevo contexto en vez de en un boliche, en un gimnasio; acordate de Fer, conoció al hombre de su vida en un avión”

Adoro la visión romántica de Flor. A veces me recuerda a mí y mi parte de Charlotte York, enterrada. Pero, también recuerdo que, con el paso del tiempo, ese tipo de visión nos ha traído problemas. Recuerdo todo esto, y le contesto a Celi:

“La realidad Celi es que, conociéndote, más allá del miedo, del amor, de todo lo que “puede ser”, no te perdonarías jamás el no haberte atrevido. Estarías siempre preguntando “que hubiera sido si”. Y siempre podés volver atrás

Damiana agregó “Chicas, yo veo las casas de mis pacientes en donde la madre trabaja todo el día y está pendiente de su carrera, y la casa la maneja la chica. Yo no quiero eso el día que forme mi familia. Yo quiero ser presente en las decisiones.  Solo digo que lo tengas en cuenta”.

A veces no sé si Damiana es estructurada o muy muy realista. Pienso en las mujeres que conozco, que  han optado por una cosa o por la otra. Trabajan, sí, pero no tienen grandes metas de ascensos o carreras vertiginosas, y así, son felices, y las felicito. Pero que pasa con las que quieren ambos? Encuentro pocos casos donde la mujer pueda combinar ambos de una manera fácil. Siempre hay alguien que ocupa el lugar de la chica. Me da un poco de fastidio el tema. Siempre tan difícil. Yo realmente desconozco que haría en la misma situación. Optaría por una u otra? Trataría de ser superwoman y ser ambas? Y qué del factor económico que a veces no te deja opción?

Celi, tomó su copa, nos miró y mientras sostuvo firme la mano nos dijo: “Dami, chicas, tampoco soy la mujer que quiere estar todo el día en su casa. El futuro no lo podemos adivinar. Y cuando llegue hablamos. Brindis por la nueva Directora regional. Quiero poder!”

Y nos matamos de risa. Volvimos caminando por la calle gritando Poder! por la calle.

Quien dice que pueda encontrar en el camino Celina. Lo que si no va a poder decir que no apostó a sí misma.

Yo también brindo por el arriesgarse.

Y brindo por los hombres que no tienen miedo de estar al lado de una mujer exitosa y que la acompañan. Quien te dice.

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