maestra rural, parte 1

16 Sep

“Tell me and I’ll forget; show me and I may remember; involve me and I’ll understand”

Proverbio chino.-

Tengo ganas de contarles sobre mi primer trabajo. Ni secretaria ni cadete ni recepcionista (aunque degustaría las mieles de estos luego): Maestra.

Yo tenía 17 años, salía recién del secundario y tenía ganas de estudiar inglés en Inglaterra. Era el típico paso después de estudiar años para el Lenguas Vivas.

Planteé en almuerzo familiar a mis viejos la idea. Hacía años que estaba armando al viaje con mi mejor amiga, y estaba bastante encaprichada con el tema.

Papá: dale, no hay problema, averigua precios y decime.

Mamá: no, vas a ir cuando te lo pagues vos. Si fuera por tu papá se irían a la luna.

Típica paradoja comunicacional de mi crianza. El patrón de siempre, divagando entre el ser la nena malcriada-tengo-todo-lo-que-quiero y la nena sobreprotegida-hay-que-ganarse-las-cosas de mamá. Siempre traté de ver lo positivo en esto, el límite que no ponía papá, mamá lo compensaba.

Un poco con berrinche, decidí taparle la boca a mamá.

Mi amiga Francisca, que se estaba anotando en el consejo municipal para dar clases de inglés (eran los inicios de esto de la obligatoriedad del inglés en los colegios estatales y no daban  abasto con la demanda), me recomendó seguirla e intentar tomar algunas horas en colegios.

Porqué no?

Allí me dirigí, mientras mi novio de ese tiempo, M., hacía la fila larga por mí para que “yo no madrugue”, yo me le sumaba después (yegua total, si, malcriada en esta relación por demás, porque te fuisteee), y así juntos nos anotábamos.

Llegó el día que me tocaba concursar por las horas. Entre señotas que me llevaban 10, 20, 30 y hasta 40 años me ví, rogando por un lugarcito.

Y me tocó una escuela lejana, con doble ruralidad. Acepté, eran 3 mañanas completas, con grados de primaria, piece of cake. Ingreso destinado a viaje, y mamá satisfecha.

Lo que no contaba era con los 3 colectivos que tendría que tomarme, y con la “otra vida” a la que esta nena bien de colegio de monjas, familia tradicional y cola de caballo tirante iba a lidiar.

Después del tercer bondi, delantal puesto, maquillaje “agrega años”, llegué a un descampado total donde solo destacaba una pequeña escuela.

No, no era Laura Ingalls.

Y entré.

Una experiencia reveladora me aguardaba, ignorando hasta ese momento por completo el hecho de que a veces, el lugar donde uno pretende enseñar, es el lugar donde uno termina aprendiendo grandes lecciones.

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14 comentarios to “maestra rural, parte 1”

  1. sepiensaenverde 16 septiembre 2009 a 3:27 AM #

    Buen relato. Ahora quiero la segunda parte 🙂
    Y lo de las lecciones, es así cómo lo mencionas.
    Uno no deja de aprender nunca, sobre todo cuando quiere enseñar.
    Vamos por más.

    • carlayork 16 septiembre 2009 a 3:29 AM #

      wow que rapidez!!! sisi, prometo la segunda parte si mi jornada laboral y la facu mañana me lo permiten!! Tengo todos estos recuerdos en mi mente, no va a costar! Gracias yem

  2. Lady 16 septiembre 2009 a 3:44 AM #

    Qué linda historia! Y esa frase del final, me encantó! 🙂

    Yo también empecé como docente medio de casualidad. Y después de dos títulos universitarios (que no tienen que ver con la enseñanza), te puedo decir que es una de la actividades que más disfruto.

    El intercambio, el aprendizaje mutuo, la comunicación, es maravilloso.

    Quiero leer la segunda parte de tu historia! 🙂

    Besos

    • carlayork 16 septiembre 2009 a 3:46 AM #

      gracias Lady! me quede un poco con esto q hablábamos el otro día de la docencia…y recordé mi paso por la misma, muchas anecdotas!! besosssssss

  3. cv253 16 septiembre 2009 a 12:46 PM #

    Maravilloso, espero las proximas partes.

    Es hermoso cuando uno descubre que aprende mas de lo que enseña, cuando sacamos la cabeza de nuestra realidad y la sumergimos en otras realidades. Por suerte me toco vivir varias de esas experincias y no fue por trabajo, sino por ayudar a otros. Esas son las cosas que nos hacen crecer y que no se aprenden en una universidad

    • carlayork 17 septiembre 2009 a 1:12 AM #

      totalmente, y mi vieja termino haciendome un favor!!!

  4. Vanina 16 septiembre 2009 a 12:49 PM #

    Arrancó bien la historia! El público (o al menos yo) pide más!
    Por ahora me quedo con tu última frase…
    Saludos!

    • carlayork 17 septiembre 2009 a 1:12 AM #

      Gracias Vanina!!! mañana escribo la continuacion prometo! hoy estoy reventadisimaaaa

  5. Belo 16 septiembre 2009 a 7:33 PM #

    Hermoso el relato, y no me quiero perder la segunda parte, son ese tipo de experiencias que me gustaria haber tenido o tener.

    • carlayork 17 septiembre 2009 a 1:14 AM #

      me estuve dando una vuelta por tu blog, me mori de risa…vivan los ataques premenstruales!! es nuestro derecho!!!! jajaja, gracias x pasar

  6. mobtomas 19 septiembre 2009 a 3:12 PM #

    Bueno que me dejaste en suspenso… buscaré la segunda parte. Excelente manera confesional (sin emular al San Agustín que tanto le mortificaba el robo de unas míseras peras en granja ajena). Saludos.

  7. Regina Rauda 15 enero 2010 a 9:19 AM #

    Antes de continuar con este relato y debido a la temática de tu blog, me gustaria compartir a grandes rasgos algo contigo…

    Mi primer trabajo (aparte de el de cuidar niños por horas), fue una beca que me dieron (aunque me gasté el doble de lo que me ofrecia la beca), como psicóloga educativa durante un para evaluar durante el ingreso de alumnos para próximos años escolares, el colegio era del Opus y por consiguiente muy machista, otro compañero de mi misma clase e igual nivel íba conmigo y una amiga que estudiaba de maestra de educación física también, ella poco agraciada, bajita y gordita.

    Supuestamente el trabajo consistia en hacer evaluación de 9am a 2pm, pero como tendriamos comida y cama también tendriamos que hacer de monitores de residencia de los esutidantes de verano (los malos estudiantes de invierno, más rebeldes que nadie) a quienes yo..llevaba 2 años solamente, al llegar también nos pidieron de hacer horas de viligancia de estudio (lo que implicaba explicar lengua y matemáticas, de lo primero vale, de lo segundo, no tenia apenas idea porque yo estudié por letras puras), en una de las cases de estudio, el monitor jefe por parte de chicos (porque yo olo que tenia era una jefa, él sobre mi era un don nadie,pero no lo creia) me desacreditó repetidas veces antes los alumnos, lo que complicaba aún más mi tarea al tener casi la misma edad que ellos. Esto, por un lado.

    También en el tiempo libre de los muchachos debiamos hacer deportes con ellos para mantenerlos controlados y entretenidos, gracias al ocio, con el tiempo, conseguí ganármelos y que me respetaran.

    La cuestión sigue y al tercer día, me pidieron hacer de recepcionista para el colegio durante la hora del almuerzo, que la chica se ausentaria en ese plazo yo acepté de buen grado,creyendo que consisitria un par de días, pero la cosa se alargaba, y entiendo que mi amiga no pudiese porque daba clase a los niños pequeño, yo llevaba semana y media sin almorzar, porque el comedor abria y cerraba a las horas que yo estaba al teléfono, aunque mi amiga a veces me traia algo para picar,no era lo mismo y no entendia que mi compañero no hiciese lo mismo que yo, si se supone que legamos al mismo nivel, por ser hombre, por tener 5 años más que yo, y qué?sigue en la carrera, entonces me fui a quejar al director que expuso su teoria de que al ser una chica y presentable daria mejor imagen como recepcionista y yo le expuse mi carrera, mi edad, mis ganas de aprender y que yo podia trabajar de vez en cuando en eso,pero que también lo podria hacer mi compañero, quien tiene también muy buena presencia, que la recepción no estaba incluida en la beca, que yo elegí por opción y no por necesidad, y que a lo que yo no habia venido era a pasar hambre, que llevaba una semana y media y habia adelgazado tres kilos. Entonces se proceció a alternar día sí y día no, con las miradas consecuentes de recelo cuando él estaba al teléfono que ni siquiera sabia manejar, aunque deberia haber hecho todos los días que hice yo de tirón, me di por satisfecha…

    Peeeero, la cosa no queda ahi, no, ya terminando el becado, la última semana y media una profesora de guarderia se puso enferma y claro no daba tiempo de encontrar a una sustituta y a quién escogen¿? a la psicóloga de buena aparencia, aplicadita, madrugadora y risueña, para ello, de nuevo, expongo mi opinión de que me parece que mi compañero que viene con las mismas condiciones que yo, deberia ayudarme en ese tema, porque yo no soy maestra ni educadora de niños pequeños y así se resuelve, claro está,que él no volvió ni un dedo y mi amiga empezó a llamarme “Santa Teresa de Calcuta” porque cada vez que pasaba se veian a todos los crios alrededor mia, encima de mi,mientras mi compañero daba paseos arrastrando los pies y observando sin mover un dedo si yo no se lo decia…

    Qué desahogo, y explayaria más…pero bueno,al terminar el becado se me quedó un cuerpazo,eso si…y tuve un noviete irlandés que daba clases de inglés en el mismo colegio y me daba alegrias para el cuerpo,jaja

  8. Regina Rauda 15 enero 2010 a 9:20 AM #

    Uops, siento la extensión, no pensé que me quedaria así :S

  9. Regina Rauda 15 enero 2010 a 9:20 AM #

    *durante un verano

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