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soy Whitney

1 Dic

Como siempre llegué tarde, tarde.

La calle estaba casi desierta, a no ser por los ocasionales chirridos y frenadas de los 152, 64, 68 y 29 que pasan por la puerta.

Una vez más, salió a ver que llegara bien, esperó a que estacione, y se aseguró que entrara a casa sana y salva.

No puedo dejar de sorprenderme como, algo que para mi era tan común y obvio años atrás, ahora me impacta. Acostumbrada (y resignada) a valerme por mi misma, me causa siempre esa sensación de extrañeza y placer cuando alguien me espera y me cuida, sobre todo de madrugada.

Siendo que soy yo la que siempre lo suele hacer por otros. Sin ir más lejos, y a modo de ejemplo,  cuando mi ex europeo se alojó en casa, fui yo la que salió al farmacity a las 3 de la mañana a comprarle las cosas que necesitaba. Soy así, amo cuidar al que amo. Es un poco también, un arte aprendida y un poco también de domesticación.

Volviendo al eje central, ni bien cierro el auto, me avisa que tenga cuidado con la alfombra que dejé en el balcón. “los del cuarto fuman y te tiran las colillas, ojo”.

Cuida mis pertenencias, también, les dije?

Ese día que entre gritos y lágrimas pensé que se quemaba mi casa, fue él quien cortó el gas, y quien me abrió la puerta.

Recapitulando, creo que nuestra relación realmente comenzó el día que, D. llegó, tarde de madrugada y me esperó, acechando.

Yo llegué a las 5 de la mañana, feliz, de una cena linda, y D. me esperaba afuera. Pánico.

El salió y me protegió de ese ex despechado que no entendía razones y quería si o si, sacado, entrar a mi casa.

“Nene me parece que es hora de que te vayas a tu casa”, lo agarró y lo despidió.

Desde ese día, todo cambió.

Me abre la puerta cada vez que necesito, sobre todo cuando vengo del super cargada con 20 kilos de mercadería y mis manos están marcadas a rojo del esfuerzo.

Llamó a la policía ese día que, había un loco suelto en el edificio, y gracias al terror nocturno que supe conseguir y padezco desde mis 6 años, yo estaba freak total.

Me cuida. Ante cada loco suelto que tengo la suerte de encontrar.

Es mi Kevin Costner, el guardia de mi edificio. Merecía estar acá.

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