Archive | febrero, 2010

relaciones no tipificadas

19 Feb

“Sabemos que existen personas, objetos, ideas pero este conocimiento sólo es aprehensible por medio del lenguaje que hace las veces de mediador, introduciendo al símbolo como creador de la realidad propiamente humana, y despojando al sujeto de una relación “instintiva” o “natural” con el mundo. “El símbolo se manifiesta en primer lugar como asesinato de la cosa”, con lo que el lenguaje establece un ordenamiento en la experiencia humana que Lacan denominó como orden simbólico y que, anudado a lo imaginario y lo real, conforma la estructura subjetiva del hombre. ”

Lic. Quiroga, sobre la teoría lacaniana

Las palabras siempre son una trampa. Las palabras encapsulan, atrapan, definen de antemano.

Y dejan por fuera todo el peso de un sin numero de sensaciones, sentimientos, asimetrías, conductas, reglas y no reglas.

Ya lo decía Lacan, y siendo consciente de caer en la trampa de su teoría (teoría como un simple recorte de la realidad hecha con la misma mentira de las palabras), que somos esclavos del lenguaje y es el precio del devenir seres simbólicos y el acceso a la cultura. Las palabras son un muro con la realidad, nunca pasible de ser aprehendida.

La palabra define un significado. Y aquí la emboscada.  El significado escrito en un diccionario confunde cuando lo que se siente o las reglas consensuadas en el lenguaje no encajan perfectamente en tal acepción.

Tomo por ejemplo la palabra amistad.

Amistad es tan variada en su definición como relaciones tengas. Las relaciones son siempre asimétricas. Amistad es tan diferente como personas a quienes se te ocurra nombrar como amigas.

Esto es algo que aprendí con el tiempo. Hace diez años demandaba una simetría y correspondencia en un quantum de horas, de dedicación, de comprensión, que solo lleva a la desilusión y al fracaso.

Con los años, aprendí a disfrutar lo que me da cada relación. Sin definir siempre, porque al definir sobreviene inevitablemente la desilusión. Nadie nos puede dar todo, nadie puede comprender todo, nadie puede satisfacer plenamente. La frustración está siempre a la orden del día.

Hay relaciones donde siempre es uno el que da más, y el otro siempre da menos. Y aún  así se aceptan y está bien.

Otras veces el mismo patrón deriva en el fin de la relación. A uno le aceptamos la asimetría, a otros no. En otros duele demasiado.

Hay relaciones que son espacio afectivo, contenedor, y de vez en cuando irrumpe la distancia. No encajan nuestras necesidades con las del otro.

Hay relaciones que se viven intensamente con tormentas temporales.

Hay relaciones tranquilas, armónicas, donde nunca hay tormentas sino siempre brisas suaves. Pero nunca emociones fuertes.

Incluso aprendí que aun aprendiendo esto, no puedo pretender que el otro lo vea de la misma manera.

Yo  Carla descanso en las relaciones no tipificadas. Donde no quedo atrapada en las reglas de lo que debe ser de acuerdo al diccionario de turno, sobre como debo comportarme, que se supone que debo hacer y demás yerbas de etiqueta. Las relaciones no tipificadas, no clasifica-bles, son un espacio donde no hay un compromiso u obligación constante.

Pero sigo pensando, cuando no,  y hay un riesgo.

Descansar demasiado en las relaciones no tipificadas en una suerte de hippismo del afecto, donde tomo de cada uno lo que me sirve, lleva al no cambio permanente.

Es una buena manera de nunca cambiar absolutamente nada y nunca tener confictos, cambios, errores, riesgos.

Vuelvo a entrar en una trampa. El hecho de saberla una trampa consciente, es la única ganancia.

Aun así, elijo no caer en una suerte de pseudovida  donde esta se componga de piezas de rompecabezas de personas,  donde cada uno me da una parte que me sirve. Eso sería una versión utilitaria y cómoda, oportunista del vivir. Hacer de cuenta para que no cambie nunca nada.

Elijo si, creer que la razón por las que escapo y omito con algunos, reglas que a otros no dejo pasar, donde acepto, donde transijo, donde concedo, soslayo, no tiene otro motivo que el mero hecho de que la razón por la que lo hago no deviene de la razón.

Sino de la simpleza de sentir, sin emboscadas hechas de palabras.

La histeria masculina

14 Feb

En esta oportunidad abrimos el tema de la semana con la colaboración de Carlos Pirovano, (su excelente blog pueden encontrarlo aquí)  quien escribió el siguiente post a continuación en exclusividad para este humilde blog de “minitah” (sic).

LA HISTERIA MASCULINA

Tomar un café con Magdalena puede significar una experiencia traumatizante para quien no esté acostumbrado o nunca haya recibido una ráfaga de Kalashnikov. Es un contrapunto vertiginoso de afirmaciones contradictorias y secas. Es imposible rebatir porque sobreviene otra ráfaga. La única posibilidad de salir con éxito es dejarse traspasar y cuando toma un respiro liquidarla con una granada de mano. Así, sin piedad.

“El amor y el sexo están sobrevalorados por sobre otras cosas. Es por eso que se ofrece de manera desmesurada como moneda de baja ley. Tenemos inflación de amor y sexo y hay escasez de compromiso y entrega.”

“La histeria es un mecanismo de regateo en una transacción. El histérico está diciendo: “lo que te voy a dar vale tanto que tenés que prometer tu vida para equiparar mi sacrificio”.”

“El mecanismo de seducción en el ser humano es el departamento de marketing de nuestro cerebro. Nos pone en el centro de góndola, nos arma la publicidades, nos vende en liquidación cuando pasa mucho tiempo sin transacciones.”

“Últimamente estoy escuchando mucho hablar de la histeria masculina. Antes los hombres eran fóbicos y renuentes al compromiso, pero nunca eran histéricos. Podían dejarte preñada pero nunca le arrugaban al entrevero.”

“Para ponerte el tema en perspectiva me refiere a la histeria en sentido vulgar, como se la entiende en la relación entre los dos sexos. Es esa actitud “gataflorista” de estar insinuando siempre y no definiendo nunca.”

“Antes el hombre era cazador y la mujer gacela. Esto definía los roles en el cortejo y delimitaba el campo de acción. Los efectos colaterales no deseados eran el sometimiento para la mujer y la rol de proveedor único para el hombre.”

“La histeria femenina en este esquema no era otra cosa que una herramienta más del mecanismo de seducción frente a la actitud activa del hombre. Si el hombre era el cheetah que corría derecho hacía su presa, la histeria era la estrategia de zigzag de la gacela para poner a prueba al cazador.

“La seducción siempre fue un atributo femenino porque el hombre no necesitaba seducir, sólo con probar su capacidad proveedora bastaba. El hombre tomaba a la mujer. Sí había dos hombres que la querían, la disputa era entre ellos.”

“La progresiva equiparación entre el hombre y la mujer, cuyo punto de partida se encuentra muy bien descripto en las novelas de Jane Austen, hizo que la mujer comenzara a elegir. En alguna medida, el hombre cazador-recolector dio paso al hombre político-vendedor.”

“Esta nueva actitud en un hombre que se anotició que la mujer podía decir que no, abandona la estrategia leonina sustituyéndola por otra vulpina, más astuta, pero también más respetuosa, reconocedora de la equiparación de su adversaria.”

“La mujer obtuvo voz y voto en la transacción afectiva, pero debió pagar con su aporte de co-proveedor familiar y con una mayor responsabilidad sobre el éxito o el fracaso de la relación y sobre la sustentabilidad de la misma.”

“La mujer ya no es la sabina raptada, ahora es la consumidora de lo que el hombre le vende y la vendedora de lo que el hombre consume…Y a veces compran fruta.”

“Bueh, también es cierto que lo hombres son nuevos en estos temas así que deberíamos saber disculpar si las herramientas de seducción masculinas son un poco obvias, primitivas y toscas frente a las pulidas armas que manejamos las mujeres.”

“Chicas, es la guerra de los sexos que viene desde que a un hombre de Neanderthal en vez de pegarle con un palo se le ocurrió preguntarle a la mujer si quería ir con él. Y desde que esa mujer, astuta, le dijo que no. El hombre le pegó igual, pero el conflicto de poder se puso en marcha.”

“En esta guerra mi consejo es un poco cínico, No crean demasiado las palabras del otro como para caer en la trampa, pero tampoco descrean tanto como para que se haga aburrido.”

Todo lo que decís es muy cierto, Magda. Callate y dame un beso.

arroz para Carla

12 Feb
“Amalos y dejalos, ma, si?”
(madre llora)
“Ahora entendés mi teoría acerca de todo esto? Tenes que autoprotegerte”
“En serio, no te comprás realmente todo esta historia no? Decime que no pensas que sinceramente  podes evitar salir lastimada”
“Creo que vale la pena tratar”
“Escuchame: no te podés esconder del amor toda la vida….solo porque quizás no resulte….no es forma de vivir”
“Me estas diciendo que esto que te pasa, llorar así porque un tipo te dejó, es bueno?”
“Solo digo que deberías considerar la posibilidad de que vos y yo somos más parecidas de lo que realmente crees. Dejé que alguien entrara, traspasara y llegara hasta mi, y tuve la mejor época de mi vida. Nunca me había pasado”
“Yo se mama”
“Y te digo esto: desde el fondo de mi alma, qué estás esperando?”
Del film “Someone’s gotta give”

—–

Tomar el té con madre los domingos es un clásico.
En realidad puede ser mate, café, o efectivamente té.
Pero el ritual excede la cuestión; la ceremonia consiste en tener la charla de la semana. Charla que muchas veces no tengo ganas, charla que a veces es sobre nada, solamente por la mera compañía que ella espera cada 7 o 14 días, ya que soy la única de sus hijas que no vive con ella.
El domingo le pedí perdón, por lo que le dije la otra vez. Raramente me excedo en mis dichos ya que poseo un autocontrol y frialdad a veces demasiado calculador. No por ella refleja algún estado interior. A veces, las menos,  igualmente coincide, y soy tildada de fría y a emocional.
Toda mi vida quise que fueras feliz. NO me importa si hiciste lo que yo quería que hicieras, si no seguiste el camino tradicional que tanto te inculcamos. Yo siempre voy a elegir que seas feliz. No me importa si cancelaste el casamiento esa vez. Es verdad, te juzgué en se momento, pero fue lo mejor.
Mamá tuve 3 parejas , me salí de las 3 de alguna manera. No soy fácil, soy compleja. Ya no tengo ganas.
Eso es mentira. Sos fácil de llevar, sos querible, sos independiente, tenés amigos, problemas, defectos, como todos. Sos apasionada, sos fría.  Nada raro.
La miré. Medio mal. Como quien va a ser sermoneado y no tiene nada de ganas.
Y quiero que sepas, que no tuviste 3 parejas. Cortá ese discurso. El problema es justamente ese, Nunca tuviste una PAREJA en el sentido de la palabra, sino eventuales hombres que no podían ser tus compañeros y que sostuviste en noviazgos destinados al fracaso. Nomás verlos yo me daba cuenta. Nunca estuviste en pareja, y esa es la verdad.
No sé si quiero casarme. Yo lo lamento mamá. No sé si quiero eso. No puedo ser práctica, no puedo resolver la situación matemáticamente. En eso caímos en un nicho muy extraño. Los hombres llevan siglos entrenados en el arte de vivir la libertad y elegir luego el momento de parar la diversión y tener hijos, cuando quieren. Nosotras llevamos poco tiempo en esto de elegir, de repensar otra alternativa, de salir de la casa, de combinar madre y mujer y que una no sea necesariamente la definición de la otra. Quizás por eso no encajamos en ser el perfecto match de chica-bajo-perfil-que-quiere-casarse. Y no soy la única. La mayoría de mujeres que conozco de mi estilo están en la misma. Somos un match difícil de emparejar. Bah, difícil de llevar a casa, yo diría.
Da gracias de pensar así, yo nunca pude. Salir de casa era para ir a la casa de mi marido. Mis sueños pasaban por cuantos hijos tendría, pero nada más. No me entrenaron en esto de pensar que quería más allá de ser madre. Da gracias. Un día los hijos se van y te das cuenta que no sabes realmente que querés vos como mujer. Y se paga también construirlo de cero.
Y no te cases si no querés, pero no te quedes sola. La soledad hoy a tu edad puede asociarse a independencia, libertad, diversión. En unos años, la soledad va rotando y tomando otras formas, y quien no se merece.
Mamá no veo parejas que se sostengan en el tiempo por años, al menos no como yo esperaría, no creo ya en el amor ideal, eso no existe. Siempre pensé que quería tener una familia, hoy me veo egoísta, solo si lograra enamorarme terriblemente podría considerarlo, pero hace años que no me pasa. No me enamoro fácil. Y si lo hago, no veo que sea la persona que yo quiero para tener un proyecto en común. No estoy segura del riesgo.
El riesgo no es algo que puedas evitar. Cada uno define el amor ideal o real según una trampa hecha de palabras. Podes intelectualizar desde la lógica y la practicidad, y claro que vos podés hacerlo, o podés llevarlo a canones románticos para luego caer en la desilusión de la realidad, será lo que vos quieras. Pero no hay ninguna certeza.
Yo te veo una y otra vez alejándote, con miedo de una relación seria. Sos escapista, y de la peor clase: las realmente inteligentes. Con argumentos y sin darte cuenta, no dejás opción. El otro se va derrotado. Ejemplificás, clasificás, categorizás. Tenés terror. Tenés pánico. Pero yo debo decirte, y estoy en la obligación de hacerlo porque soy tu mamá: la solución no está en crearte tu propio sistema de certezas falsas y perfectas. Si querés realmente tener una vida plena, no podés seguir escapando.
Sino vas a lograr la mayor certeza: la de no haberte arriesgado a nada.

arroz para Julio

10 Feb

Mauricio es un amigo mío que conocí hace relativamente poco.

Ayer  me llamó, porque sabía que no había tenido un buen día, y para desviarme el tema (a veces para contener al otro lo mejor es simplemente, hablarle de otra cosa) me sacó el tema del post.

Leí tu  post Car, te voy a pasar un mail. Lo escribí leyendo tu serie de arroces. Espero que te guste..

El mail se llamaba “Arroz para Julio”

Sonreí ya nomás leer el subject. Comenzaba así:

Julio es mi amigo argentino en Boston. Trabaja para un organismo multilateral y es un tipo orientado. Esto quiere decir que es soltero de 37 años, que su día tiene más de 24 horas y que no deja ninguna de ellas librada al azar. Hasta cuando sueña lo hace con un objetivo claro.

Yo lo quiero mucho porque me hace acordar a mí cuando tenía su edad.

Nos hemos juntado en Miami por casualidad y nos encontramos fumando un puro dominicano con infusiones suaves (un té) frente al puerto, luego de una cena con abundante vino y mariscos. Estos cigarros Julio los consigue mediante no se cual mecanismo extraño y son la excusa ideal para las mejores conversaciones existenciales.

–     Este año tengo que resolver mi problema afectivo. Tengo que encontrar a la madre de mis hijos, me tengo que enamorar de ella y sentar cabeza. Esta vida de soltero me está restando productividad.

Yo me sonreí evitando la carcajada más guaranga que pugnaba por salir a toda costa, tomé un sorbo de mi té y sin sarcasmo ni encono simplemente le dije:

–          Me parece bien. ¿Cuándo empezamos el casting?

–          No hay casting, es un cambio de orientación. Hasta hoy las mujeres para mí eran compañeras de aventura. Nos divertíamos pero había cero compromiso. Me enamoraba a morir, tenía celos para matar, pero el horizonte era la llama que ardía. Cuando el fuego se apagaba, la relación se moría.

Eso ya no alcanza, quiero una familia, una hipoteca y una inversión a largo plazo.

Quiero juntarme con mis viejos e ir acompañado de alguien que ya conozcan y que no me recriminen que la chica que les presento hoy va a ser distinta de la que les cayó bien ayer. Quiero compartir cosas importantes.

Me encantó el tono y la profundidad de sus comentarios. Estaba dejando de ser un pendejo y empezaba a esbozar un plan de vida.

–          Eso es mucho más difícil que enamorarse -le dije- me parece que puede llevarte más de un año.

–          Pero vos lo conseguiste muy bien, tenés un matrimonio impecable, con una mujer que te acompaña, tres chicos divinos…

–          Sí, Pero eso no fue porque encontré la mujer adecuada. Fue porque me adecué a mi nueva situación. Gaby no es muy distinta a las otras chicas con las que salí; no es una “clase especial de mujer”, “la madre de mis hijos”.  Es una mujer parecida a la mayoría con la que establecí un vínculo distinto al resto. No fue una relación de aprendizaje, no fue una aventura emocionante. Fue una sociedad, un acuerdo, un pacto.

Empezó igual que todas; con una comida, con una cama, con una histeria (o dos histerias). Pero el hecho de que los dos personajes hayan coincidido en un estado diferente, la hizo distinta.

(no pude dejar de pensar en mi teoría de que todo es timing)

Es como dice DH Lawrence, “La gema de la mutua paz surgiendo del salvaje caos del amor”.

Gaby y yo somos buenos socios. Eso tampoco quiere decir que estemos simbiotizados. Ella tiene sus objetivos y yo los míos. Pero la familia es un objetivo que compartimos.

No lo veas como a un esquema ideal. Le sobra realidad. Ambos concedemos bastante, mentimos un poco y soslayamos un montón. La base de cualquier amistad de toda la vida.

Es divertido como lo es tener un socio. Y no necesariamente es para toda la vida…Ojala que sí, pero no es una condición.

Julio contestó, un poco opacado el rostro:

–          No lo pintás demasiado atractivo. ¿Estás queriendo convencerme que me quede soltero?

–          Mirá, yo creo que es muy entretenido. Pero es cierto que es bastante trabajo. Claramente no vas a ganar en productividad, vas a perder.

Si hoy una novia te hincha mucho los huevos, la mandás a la mierda y ya.

La barrera de salida de un matrimonio es otra. La responsabilidad es otra. No es alguien que va con vos al casino a probar suerte. Es tu socia. Es la que cuida el boliche cuando vos estás afuera. Es a la que apoyás en sus proyectos, ideas y berrinches.

–          ¿Pero y el amor, el sexo, la tentación, el vértigo?

–          ¿Qué se yo de eso? Son otros temas que se resuelven de otra manera. Muchos son incompatibles. Como ser jugador es incompatible con tener un negocio estable. Todo es válido pero hay que saber ponderar los riesgos.

En los negocios hay buenos socios, malos socios y piratas.

Tratá de conseguir una buena socia. Y una buena socia  es una que haga tu vida más divertida, que te acompañe y que te estimule. Si te da eso, no les puede ir mal en la cama. .Eso sí: Si eso falta, no va a haber cama que aguante.

Y al final había una posdata para mí:

Carla, si dormís mal, es que no hiciste bien la cama.

Juro que esa noche no tuve insomnio.

arroz para Damiana

9 Feb

It’s not only children who grow.  Parents do too.  As much as we watch to see what our children do with their lives, they are watching us to see what we do with ours.  I can’t tell my children to reach for the sun.  All I can do is reach for it, myself.  ~Joyce Maynard

“Chicas, en marzo empiezo a tomar ácido fólico”

Las 3 la miramos impactadas. Nos agarró de sorpresa, medio desprevenidas. Hasta donde sabíamos la cosa estaba bien pero no tanto.

Su hermana Lola le preguntó.

“estás segura…o sea es el que elegís, finalmente?

Damiana asintió. Y su respuesta fue aún más helada.

Mirala a Majo. Es verdad, la apoyamos ese día, compramos juntas el ajuar, un poco nos enojamos porque nos usó de encubridoras. La juzgamos… Pero ahí la tenés, casa, auto, hijo. Yo no la veo nada mal. Quizás hay que elegir así, cuando no te queda otra. Ojalá estuviera enamorada. Pero esta es mi realidad. Y aún si no es una elección, tengo 37 años. Quiero ser madre. No puedo seguir esperandolo… Esta es mi vida y mi opción posible. No quiero ser Lourdes, que por quedarse en sus posturas idealistas, está  sola y desesperada.

Paula tragó. Nos miró (todas sin palabras) y contestó:

Majo tendrá todo lo que decís, si, y está todo bien, cada uno que elija lo que quiere. Pero igual, no es como el rascar una cáscara finita? Al toque se deshace. La crucé el otro día y me dijo que estaba histeriqueando con el profe del gym…y que todavía no caía que era madre, y eso que su hijo ya tiene 7…No se. Hablando de elecciones, no es la mía.  Yo me casé, me separé y ahora te puedo decir que vale la pena.

Lola cebó otro mate. Y preguntó a su hermana lo que ninguna sabía.

“No te contestó no?”

Damiana:

“No, fue mi última jugada. Le puse que si el me decía que sí, yo dejaba todo y me iba con él. Pero ni siquiera me llamó, ni una línea, nada. En realidad me contestó con su nada. Y ese fue mi punto final. El amor de mi vida quedará ahí, yo sigo adelante. Tengo un buen hombre al lado y espero que me apoyen”

Todas asentimos. Lola miró a un costado.

La historia era conocida. El gran amor de Damiana de toda su vida, entre idas y vueltas, nunca se había jugado por ella.

Lola y Damiana, hermanas, tan tan distintas, tenían la misma historia. Habían elegido un amor conveniente y práctico, no menos juzgable.

Lo que nadie sabía, excepto ella y yo, es que Lola también había enviado una carta que nunca tuvo respuesta.

Lola, tras haber elegido de forma práctica y socialmente conveniente, para formar una familia,  para no estar sola, me dijo el domingo:

“No  puedo tener hijos así. Quizás la sinceridad absoluta es una imposibilidad para todas. Majo puede, yo no. No me voy a separar, pero hijos hoy te digo no. “

Le contesté:

“Realmente no tengo, como pocas veces, ninguna opinión formada, y si, mucha comprensión. Simplemente acá estoy, como hace más de 20 años. Te amo”

Y luego abrimos la Deco Magazine, cambiando de tema como solo las mujeres podemos hacerlo.

arroz para Majo

8 Feb

An engaged woman is always more agreeable than a disengaged. She is satisfied with herself. Her cares are over, and she feels that she may exert all her powers of pleasing without suspicion. All is safe with a lady engaged; no harm can be done.
Jane Austen

—–

Hace unos años íbamos en el auto con Majo, yo bastante desilusionada del amor, pero con esperanzas, (había finalizado una relación de años), y sostuvimos la siguiente conversación:

“Yo no me animo como vos, a irme a vivir sola, a perder todo…no puedo. Ya me decidí y me caso en 4 meses”

“Pero preferís una vida mediocre sin amor? y sin placer?”

“Sí, pero él ni se entera. No puedo empezar de nuevo. Tengo 26 y 10 años de noviazgo. Él va a ser un buen padre. Lo que más quiere es tener hijos. Siempre se babea con los hijos de los demás. Es un buen partido”

La noche nos esperaba con las chicas en una cena de grupo en Puerto Madero. Contexto de clan católico, estructuras y familias conservadoras, se suponía que ya estábamos todas asentandonos en el modelo tradicional. Majo hacía casi 10 años que estaba en pareja con miembro del mismo clan, como casi todas.

Uno diría que porqué no se separaba y comenzaba una búsqueda de pareja real, pero algunos contextos no funcionan así, con el sentido común.

También uno diría que el galán, Manuel, era plenamente consciente de la insatisfacción de su novia. Sexual, ella se declaraba en el grupo como “jamás tuve un orgasmo con él”. Y amorosa, porque también tipo revista Caras plantaba declaraciones “No estoy enamorada pero me caso”.

La cosa se complicó cuando ese año Majo empezó a tener un amante. Un repositor de supermercado que la hacía vibrar en la cama, y …la hacía reir.

También diríamos que ella buscó la infidelidad, no se dió de casualidad. (como siempre se busca)

Teorizamos, hipotetizamos una salida abrupta de la relación, al menos un replanteo, como nos había pasado a nosotras, (entre varias, yo ya me había separado del perfecto candidato católico de familia tradicional que correspondía).

Pero no.

Lo peor del caso es que, sin meternos en su vida, todas compadecíamos en secreto a Manuel. Majo era la viva imagen de la virgen y la novia perfecta. Dulce, lo trataba siempre con una voz tierna y con apodos tales “Mi bebé, mi corazón” y todo lo más meloso que se te pueda ocurrir. Manuel quería tener hijos con ella, Majo secretamente no se veía como madre,  pero “eventualmente los tendré”.

Yo ya venía molesta por la situación. Muchas de las chicas me decían “Dejala es su vida”. Yo trataba de mirar al costado….pero a veces uno no puede dejar de ver. Y ya comenzaba a pasarme de sentir que mi fracaso en las relaciones se debía a la falta de un manejo “político”. No era así de afectuosa, si lapasaba mal en la cama lo decía, si no me sentía enamorada también; si prefería viajar a tener hijos por muchos años, también lo dije.


“Pecás de sinceridad“. Me decía Majo. Majo y varias más.

Lo peor del caso era cuando éramos la excusa de Majo. “Fui a lo de Carla, me quedé allá, salí con Carla”. Encima una época donde Carla pasaba sus fines de semana viendo películas.

Así, no solo yo, sino que todas sus amigas íntimas  solteras éramos la excusa para los encuentros con su amante. Y no siempre lo sabíamos.

Hasta que, ese día, cenando,  Manuel nos miró a Pampa y a mi y nos dijo como chiste:

“Anoche Majo llegó a las 7 de la madrugada, ustedes, las solteras que la llevan por mal camino”

Que yo pusiera mala cara y tratara de disimularla no era la novedad. Pero verla a Pampa furiosa no era común. Ella es de las políticas, pero sincera. (la mejor de las razas)

“eso es lo que te gustaría creer” Se rió también.

Manuel la miró. Majo le tomó la mano y le dijo

“Amor tenemos que brindar”

Y brindamos por los novios.

Una y otra vez desde mis 20s, hasta hoy en mis 30s, viví una situación así. Rescaté esta historia y decidí postearla a partir de una conversación reciente con Vivi.

Como le decía el otro día :

“Hasta el dia de hoy y cada vez estoy más convencida que en gran parte las solteras seriales son las mujeres más sinceras. Las hay casadas también sinceras, pero no vas a encontrar soltera serial que no lo sea. Quizás es un arte que los hombres han dominado durante siglos, y nosotras pecamos, por un gap en la escala evolutiva, de la falta de manejo de tal don”


Continuará

(esta es la primera de una serie que soporta esta hipótesis)

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