Archive | hombres inteligentes RSS feed for this section

genealogía natural del amor

1 Mar

Estoy de vacaciones, por lo que no ando escribiendo estos días. Pero si quiero aprovechar para repostear uno de mis favoritos del blog “Lo que ve el ciego” de Charly. Espero que lo disfruten!

Desde Calafate, Carla

GENEALOGIA NATURAL DEL AMOR

Viste alguna vez amarse a dos palomas? Voy a describírtelo:

Esta escena puede suceder en cualquier cornisa, cualquier terraza o techo de la ciudad. Pero si te interesa comprenderlo profundamente, tenés que verlo un mediodía soleado de primavera (si es sábado, mejor) e imaginándote que se trata de una metáfora en la cual, la naturaleza está hablando de vos.

Todo esto es tan lírico que da lástima pasar a lo biológico.

Una paloma tordilla se acurruca a tomar sol sobre una cornisa de tejas francesas que se encuentra justo delante de mi ventana. Mi ventana da a un contrafrente. El ambiente es íntimo, gris; y el vértico de los ocho pisos hacia abajo, excita.

En picada, por detrás del sol, quizás como una táctica para no ser visto hasta que sea demasiado tarde, cae un palomo. Ella lo ve, se sorprende, pero lo oculta; finge indiferencia. El palomo se indigna y, orgulloso, hincha su pecho y se pasea alrededor de su dama buscando conquistarla.

Ella se incorpora y realiza un amague de huida que termina diluyéndose en unos imaginarios puntos suspensivos hacia el abismo. Gira sobre si misma y evitando mirar a su contrario pasa al lado suyo. Indiferente y distante.

Todo llama a la timidez y a la desilusión de nuestro Palomo azul; no hay ningún dato objetivo que le indique alguna probabilidad de éxito. Sólo existe la indiferencia. Pero, ¡ah! la indiferencia, está tan cerca del disimulo. Y el palomo lo sabe. En un instante, gira siguiendo el recorrido de ella, la aborda y busca su boca… ella, sorprendentemente, no rehusa.

Éste es quizás el momento de mayor ternura. Y es que la entrega de ella exige, inevitablemente, la retirada del orgullo y la soberbia de él. En este momento sólo existe el amor.

Progresivamente, los besos y las caricias se hacen más intensos y apasionados, el cuerpo de ambos se tensa y lo que antes era ternura pura, ahora es violencia y excitación. Luego, como si ambos sin decir palabra hubieran tomado una decisión, se alejan uno del otro. Ella se exiende en el suelo y él la cubre con sus alas, son dos segundos, y es como un vacío técnico después de la voluptuosidad.

Finalmente se separan y quedan silenciosos un largo tiempo. Mudos y quietos como dos estatuas en la cornisa.

Sorpresivamente él levantará vuelo. Ella se estremece ante lo súbito de la decisión, pero, olvidando su orgullo, le sigue.

Éste es el cuadro, y es igual con el género humano.”

Publicado por Carlos Pirovano

La histeria masculina

14 Feb

En esta oportunidad abrimos el tema de la semana con la colaboración de Carlos Pirovano, (su excelente blog pueden encontrarlo aquí)  quien escribió el siguiente post a continuación en exclusividad para este humilde blog de “minitah” (sic).

LA HISTERIA MASCULINA

Tomar un café con Magdalena puede significar una experiencia traumatizante para quien no esté acostumbrado o nunca haya recibido una ráfaga de Kalashnikov. Es un contrapunto vertiginoso de afirmaciones contradictorias y secas. Es imposible rebatir porque sobreviene otra ráfaga. La única posibilidad de salir con éxito es dejarse traspasar y cuando toma un respiro liquidarla con una granada de mano. Así, sin piedad.

“El amor y el sexo están sobrevalorados por sobre otras cosas. Es por eso que se ofrece de manera desmesurada como moneda de baja ley. Tenemos inflación de amor y sexo y hay escasez de compromiso y entrega.”

“La histeria es un mecanismo de regateo en una transacción. El histérico está diciendo: “lo que te voy a dar vale tanto que tenés que prometer tu vida para equiparar mi sacrificio”.”

“El mecanismo de seducción en el ser humano es el departamento de marketing de nuestro cerebro. Nos pone en el centro de góndola, nos arma la publicidades, nos vende en liquidación cuando pasa mucho tiempo sin transacciones.”

“Últimamente estoy escuchando mucho hablar de la histeria masculina. Antes los hombres eran fóbicos y renuentes al compromiso, pero nunca eran histéricos. Podían dejarte preñada pero nunca le arrugaban al entrevero.”

“Para ponerte el tema en perspectiva me refiere a la histeria en sentido vulgar, como se la entiende en la relación entre los dos sexos. Es esa actitud “gataflorista” de estar insinuando siempre y no definiendo nunca.”

“Antes el hombre era cazador y la mujer gacela. Esto definía los roles en el cortejo y delimitaba el campo de acción. Los efectos colaterales no deseados eran el sometimiento para la mujer y la rol de proveedor único para el hombre.”

“La histeria femenina en este esquema no era otra cosa que una herramienta más del mecanismo de seducción frente a la actitud activa del hombre. Si el hombre era el cheetah que corría derecho hacía su presa, la histeria era la estrategia de zigzag de la gacela para poner a prueba al cazador.

“La seducción siempre fue un atributo femenino porque el hombre no necesitaba seducir, sólo con probar su capacidad proveedora bastaba. El hombre tomaba a la mujer. Sí había dos hombres que la querían, la disputa era entre ellos.”

“La progresiva equiparación entre el hombre y la mujer, cuyo punto de partida se encuentra muy bien descripto en las novelas de Jane Austen, hizo que la mujer comenzara a elegir. En alguna medida, el hombre cazador-recolector dio paso al hombre político-vendedor.”

“Esta nueva actitud en un hombre que se anotició que la mujer podía decir que no, abandona la estrategia leonina sustituyéndola por otra vulpina, más astuta, pero también más respetuosa, reconocedora de la equiparación de su adversaria.”

“La mujer obtuvo voz y voto en la transacción afectiva, pero debió pagar con su aporte de co-proveedor familiar y con una mayor responsabilidad sobre el éxito o el fracaso de la relación y sobre la sustentabilidad de la misma.”

“La mujer ya no es la sabina raptada, ahora es la consumidora de lo que el hombre le vende y la vendedora de lo que el hombre consume…Y a veces compran fruta.”

“Bueh, también es cierto que lo hombres son nuevos en estos temas así que deberíamos saber disculpar si las herramientas de seducción masculinas son un poco obvias, primitivas y toscas frente a las pulidas armas que manejamos las mujeres.”

“Chicas, es la guerra de los sexos que viene desde que a un hombre de Neanderthal en vez de pegarle con un palo se le ocurrió preguntarle a la mujer si quería ir con él. Y desde que esa mujer, astuta, le dijo que no. El hombre le pegó igual, pero el conflicto de poder se puso en marcha.”

“En esta guerra mi consejo es un poco cínico, No crean demasiado las palabras del otro como para caer en la trampa, pero tampoco descrean tanto como para que se haga aburrido.”

Todo lo que decís es muy cierto, Magda. Callate y dame un beso.

arroz para Julio

10 Feb

Mauricio es un amigo mío que conocí hace relativamente poco.

Ayer  me llamó, porque sabía que no había tenido un buen día, y para desviarme el tema (a veces para contener al otro lo mejor es simplemente, hablarle de otra cosa) me sacó el tema del post.

Leí tu  post Car, te voy a pasar un mail. Lo escribí leyendo tu serie de arroces. Espero que te guste..

El mail se llamaba “Arroz para Julio”

Sonreí ya nomás leer el subject. Comenzaba así:

Julio es mi amigo argentino en Boston. Trabaja para un organismo multilateral y es un tipo orientado. Esto quiere decir que es soltero de 37 años, que su día tiene más de 24 horas y que no deja ninguna de ellas librada al azar. Hasta cuando sueña lo hace con un objetivo claro.

Yo lo quiero mucho porque me hace acordar a mí cuando tenía su edad.

Nos hemos juntado en Miami por casualidad y nos encontramos fumando un puro dominicano con infusiones suaves (un té) frente al puerto, luego de una cena con abundante vino y mariscos. Estos cigarros Julio los consigue mediante no se cual mecanismo extraño y son la excusa ideal para las mejores conversaciones existenciales.

–     Este año tengo que resolver mi problema afectivo. Tengo que encontrar a la madre de mis hijos, me tengo que enamorar de ella y sentar cabeza. Esta vida de soltero me está restando productividad.

Yo me sonreí evitando la carcajada más guaranga que pugnaba por salir a toda costa, tomé un sorbo de mi té y sin sarcasmo ni encono simplemente le dije:

–          Me parece bien. ¿Cuándo empezamos el casting?

–          No hay casting, es un cambio de orientación. Hasta hoy las mujeres para mí eran compañeras de aventura. Nos divertíamos pero había cero compromiso. Me enamoraba a morir, tenía celos para matar, pero el horizonte era la llama que ardía. Cuando el fuego se apagaba, la relación se moría.

Eso ya no alcanza, quiero una familia, una hipoteca y una inversión a largo plazo.

Quiero juntarme con mis viejos e ir acompañado de alguien que ya conozcan y que no me recriminen que la chica que les presento hoy va a ser distinta de la que les cayó bien ayer. Quiero compartir cosas importantes.

Me encantó el tono y la profundidad de sus comentarios. Estaba dejando de ser un pendejo y empezaba a esbozar un plan de vida.

–          Eso es mucho más difícil que enamorarse -le dije- me parece que puede llevarte más de un año.

–          Pero vos lo conseguiste muy bien, tenés un matrimonio impecable, con una mujer que te acompaña, tres chicos divinos…

–          Sí, Pero eso no fue porque encontré la mujer adecuada. Fue porque me adecué a mi nueva situación. Gaby no es muy distinta a las otras chicas con las que salí; no es una “clase especial de mujer”, “la madre de mis hijos”.  Es una mujer parecida a la mayoría con la que establecí un vínculo distinto al resto. No fue una relación de aprendizaje, no fue una aventura emocionante. Fue una sociedad, un acuerdo, un pacto.

Empezó igual que todas; con una comida, con una cama, con una histeria (o dos histerias). Pero el hecho de que los dos personajes hayan coincidido en un estado diferente, la hizo distinta.

(no pude dejar de pensar en mi teoría de que todo es timing)

Es como dice DH Lawrence, “La gema de la mutua paz surgiendo del salvaje caos del amor”.

Gaby y yo somos buenos socios. Eso tampoco quiere decir que estemos simbiotizados. Ella tiene sus objetivos y yo los míos. Pero la familia es un objetivo que compartimos.

No lo veas como a un esquema ideal. Le sobra realidad. Ambos concedemos bastante, mentimos un poco y soslayamos un montón. La base de cualquier amistad de toda la vida.

Es divertido como lo es tener un socio. Y no necesariamente es para toda la vida…Ojala que sí, pero no es una condición.

Julio contestó, un poco opacado el rostro:

–          No lo pintás demasiado atractivo. ¿Estás queriendo convencerme que me quede soltero?

–          Mirá, yo creo que es muy entretenido. Pero es cierto que es bastante trabajo. Claramente no vas a ganar en productividad, vas a perder.

Si hoy una novia te hincha mucho los huevos, la mandás a la mierda y ya.

La barrera de salida de un matrimonio es otra. La responsabilidad es otra. No es alguien que va con vos al casino a probar suerte. Es tu socia. Es la que cuida el boliche cuando vos estás afuera. Es a la que apoyás en sus proyectos, ideas y berrinches.

–          ¿Pero y el amor, el sexo, la tentación, el vértigo?

–          ¿Qué se yo de eso? Son otros temas que se resuelven de otra manera. Muchos son incompatibles. Como ser jugador es incompatible con tener un negocio estable. Todo es válido pero hay que saber ponderar los riesgos.

En los negocios hay buenos socios, malos socios y piratas.

Tratá de conseguir una buena socia. Y una buena socia  es una que haga tu vida más divertida, que te acompañe y que te estimule. Si te da eso, no les puede ir mal en la cama. .Eso sí: Si eso falta, no va a haber cama que aguante.

Y al final había una posdata para mí:

Carla, si dormís mal, es que no hiciste bien la cama.

Juro que esa noche no tuve insomnio.

mujeres jodidas

18 Dic
“La mujer es la ocupación del ocioso y el ocio del ocupado”
Napoleón.
Nietzsche decía que los hombres aman el riesgo, por eso les atraen las mujeres. Es como jugar con fuego.
Realmente es así?
Ayer llegué enojadísima por un mail que me mandaron en la oficina.
Asunto: Mujeres Jodidas.

Car, te paso este texto, te va a gustar mucho!!! Es tal cual vos. =P
Lean.

El texto hablaba de las características de las mujeres jodidas, supuestamente con sus bondades, y cómo, este filósofo rescataba las virtudes de las mujeres complicadas, léase temperamentales, independientes. Como si necesitáramos publicidad a nuestro favor.
Sabía también la intencionalidad detrás del texto. El texto siempre en su contexto. El hombre que me la enviaba lo había hecho con mala intención.
Tomamos un café con Vivi en uno de nuestro tantos altos, y como siempre filosofamos del tema.
“No es fácil estar con nosotras; no garantizamos el para toda la vida, buscamos nuestro camino, no somos dependientes, ellos no sienten garantías, y necesitan de esa seguridad, de ese falso poder, a costa de una elección más fácil”_ me dijo.

Tema recurrente si los hay.
Pero lo que quería saber era la opinión masculina.
Así, por la tarde, increpé lentamente sobre el tema, como quien no quiere la cosa,  a S., C. e I. , y dialogamos del tema.
S.C. e I. son hombres excepcionalmente inteligentes, aclaro.
Acá algunas de sus frases:
C. “En mi casa se decía que lo bueno de estar dentro era que no corrías el riesgo de casarte con una mujer de mi familia. Jaja”
Yo: “ ah que machista, no sé como osas juntarte conmigo!”
C:  “Ojo. Yo simplemente describo una realidad. No la discuto. Usted sabe que  yo soy un perrito entrenado para obedecer al sexo opuesto. Y vos Car, ya sos una entrenadora de hombres. Una orden y  gritan presente!”
S:  “Eso es porque estás atento a que te llame jajaja”
I:  “Decía Napoleón que en cuanto a las mujeres, la unica victoria es la huida”.
Ja Ja Ja.

C:  “Hablando en serio, yo amo las mujeres con carácter e ideas propias. Son my kind of lady”
Yo:  “ No, eso es lo que les encanta declarar a viento y marea;  pero después eligen a las que no dan tanto problema, al menos con una visión cortoplacista”
C: “Bueno, no es mi caso. Aprendí con el tiempo  y los años q me gustaba tener una mujer fuerte, y me casé con una igual de las de mi familia. Ojo, todo tiene su costo. Pero lo sigo prefiriendo.”
S: “Bueno, Una caracteristica típica de muchos hombres es el masoquismo..”.
I:  “Ah sos como yo, por las buenas, las mujeres consiguen mucho de mi. ahora, por las malas, consiguen todo…”
Ja Ja Ja

“No I, en serio”_ interrumpió  C. “Un buen matrimonio es como conseguir un buen socio. El amor es importante pero compartir el proyecto es vital. Yo no puedo llegar y no tener mi contrapunto fuerte en mi casa. Necesito compañerismo, diálogo, sostén.”
S:  “Si, pero tampoco transformarse en amigos. Al final del dia, justo antes de conciliar el sueño (o al final de la vida, justo antes de abandonarla) estás solo con vos mismo. Quien no pueda vivir su soledad rodeado de personas, hace de la amistad su peor enemigo”
I.: “Ojo Car, es verdad, no es la gran mayoría pero sí hay hombres que realmente quieren mujeres como vos. No te vas a quedar sola”
Yo: “Si, yo creo que si, contesté. Quiero creer que no, pero temo que si”
C: “Mi único consejo para vos Car es de Campoamor”
Yo: “A ver…” (esperando la piña cariñosa)
C: “Campoamor decía
“Si es fácil la moza, voy y la dejo. Si es difícil la cosa, tb me alejo. Niñas aprended a amar con facil dificultad”

Me encanta hablar con hombres diabólicamente inteligentes.

A la noche llegué, sola a casa, después de entrenar, encendí la Pc, abrí twitter, facebook, miré alrededor, y me puse a cocinarme una vez más.
Llega sms de Vivi. 22.04
Llegué a casa después de atender largamente pacientes y tenía una nota de Lautaro que decía:
“Amo la mujer que elegís ser y que querés ser”

Sonreí y le contesté.
Gracias
Enviado 22.05
A %d blogueros les gusta esto: