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Cuando todo se trata de terminar

14 Dic

Anabella no podía cerrar mejor el 2010.

Cambió de laburo, ahorró muchísimo dinero, hizo nuevos amigos, la vida familiar estaba óptima y sobre todo, había conocido a Martin, un arquitecto, dos años mayor que ella, con ambiciones, simpático, inteligente, que además la excitaba en la cama y se ocupaba de ella en todo aspecto. Un tipo normal, tan normal de esos que no existen entre tantos anormales que habían pasado por su vida.

Nada mejor para ella, que siempre había tenido relaciones partidas:

O conseguía estar con ese tipo que le provocaba un orgasmo con solo mirarla, pero que no quería ninguna relación formal con ella;

O se ponía de novio con el chico bueno de turno, pero con el que no podía acabar…en ningún sentido.

El problema no eran sus elecciones, esquizoides. El problema era la Anabella escindida.

Con el novio formal, ella adoptaba el papel de novia perfecta, tan perfecta que no se permitía gozar de los placeres del sexo.

Con el chongo, el pibe de ocasión que no la tomaba en serio, ella no temía ser juzgada, con lo cual era la puta en ella la que salía a jugar en la cama, y a disfrutar plenamente.

Parecía que por fin, Martin era la resolución de la díada madre / puta operante en Anabella. Integraba ambas partes: era el novio que ella buscaba, a la vez que el amante que necesitaba.

Ana largó terapia, en el clásico cese de síntomas temporal que suele producir momentáneamente tanta felicidad, ,  “resolví todo, me curé” y se puso a disfrutar plenamente de las mieles de una relación plena y completa.

En noviembre de este año, Martin no pudo más y  una noche la citó en Gardiner. Velas, cena romántica, la luna llena, todo era perfecto.

Y pronunció las palabras tan esperadas “Te amo, Ana”

Anabella no podía estar más feliz. Al otro día nos llamó a todas una por una, contándonos del gran paso que había dado.

Felicidad que duró exactamente un mes.

El sábado pasado, en nuestra cena de fin de año de amigas, Anabella nos confesó entre lágrimas;

“Este chico me ama mucho, me quiero matar”

Ninguna entendía nada, por supuesto.

“Me ama, y me dijo que como ahora me ama, el me respeta como mujer; un horror entendés?”

Miradas de desconcierto general…

“Me respeta tanto que ya no garchamos, me dijo, que ahora hacemos el amor, según él…”.

“Antes de empezar, me dice cosas como  que mi piel es de porcelana, que soy de cristal, que mi boca es peces….”

“Cambió el ritmo de la cosa, ahora es todo lento, lento, suave y con cuidado, aburrido y mi libido está en menos 10…”

“Me dice que me quiere respetar, y yo, ya no llego al orgasmo; mientras el se duerme acariciandome porque ahora soy “su princesa”….les digo que piró!!! Necesito garchar, necesito sexo salvaje chicas…”

Una tragedia.

De amor, eso está claro.

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La libido de Lara

17 Nov

Lara llegó a las 8:15 sabiendo que la fichada pasada en varios minutos del horario estipulado podía ser causal de una llamada de atención de la gerencia de Recursos Humanos. El mismo murmullo de siempre de sus compañeros seguiría a continuación, con las criticas a sus llegadas tarde, mientras que ellos nunca reparaban en sus más de dos horas de tomar mate, charlas banales sobre la fiesta de fin de año, quién había sido la última que se había hecho las tetas en la empresa, o simplemente el último programa de Tinelli.

Las uñas comidas, sin una gota de maquillaje, el pelo enmarañado y ropa negra “así nunca fallas pero a la vez no tenés que pensar”, le agregaba Lara al look diario un pañuelo de color para disimular el tedio y el embole de tono oscuro; y así poder encarar una vez más la jornada laboral.

Su única confidente era Marga, otra solterona de treinta y largos como ella, de ropas oscuras y pañuelos de color, con quien habían sido las desventuras amorosas más que los puntos en común las que las habían acercado a lo largo de los años en una fecunda amistad. Se reían de la chatura alrededor, de los temas de conversación, sintiéndose ambas una isla en esa oficina, situada en los confines del conurbano, esperando que un día suceda algo que las saque de ese lugar, jugando sus partes neuróticas bajo la forma del cuento de la princesa atrapada en la torre.

“Lara tenés que crearte tu universo paralelo. Sobrevivir acá se trata de eso. Unas se encargan de hablar por teléfono con el amante, otras se encargan de hablar con sus hijos y ser madres vía teléfono, yo me la paso en twitter boludeando; armá tu universo propio y la vas a pasar mejor!”

“Lo sé! Pero no puedo….Entiendo que este laburo les es funcional a sus vidas; si yo no tuviera más ambiciones laborales y tuviera 3 hijos, probablemente este laburo sería perfecto: estoy esclavizada, necesito la guita y no puedo irme.”

Esa tarde Lara tuvo su sesión semanal de terapia. Retomaron los mismos puntos problemáticos de siempre: la falta de pareja, el trabajo tedioso, sus ganas de independizarse de la casa familiar. En qué fallaba, qué tenía Juan, que Pablo no le puedo dar, y porqué se enganchó con Daniel, todos fracasos amorosos. Juan, Pablo y Daniel bien podrían haber colaborado económicamente con la tarifa mensual del terapeuta, por todos los daños. Cuándo habrá derecho a reclamar por daños y perjuicios a los ex novios? Pensaba Lara.

“En el fondo Lara, el punto no es qué pasó con quien. El tema es cómo fueron todos funcionales a tu estilo de vida”- dijo su terapeuta, Carlos.

“Cómo? Yo me enamoré! Y sufrí de verdad!”- se indignó Lara

“Si, pero también te dieron una razón para sostener un lugar; te pusiste linda, te arreglabas, tenías un motivo para ir a trabajar todos los días durante 6 años a TEDIO S.A.”

Lara se lo quedó mirando.

“Si, Lara, todos, absolutamente todos fueron compañeros de trabajo, hombres muy chatos, tipos que no son para vos, que no te enamorarían de no ser porque te permiten distraerte; con ellos armaste un mundo fantástico dentro de la oficina, y tuviste la motivación suficiente para poder cobrar a fin de mes; sin ellos, hace mucho que te hubieras ido.

“Recién ahora que no tenés un distractor amoroso te das cuenta del embole, y al fin y al cabo no sos tan diferente a tus compañeras. Tendrás que hacer tu salida exogámica, y buscar de quien enamorarte por razones más poderosas que las capitalistas. Lara, no te sientas mal, se llama ser parte de la cultura laboral

” Lo que digo, Lara, es que también en vos este laburo fue funcional, no fueron hijos ni familias grandes las que te ataron al sueldo de cada mes; sino hombres descoloridos que recibieron tus ansias famélicas de depositar la libido en algo”

Porque no hay peor peligro que tener la libido desocupada, flotando, porque se te pega a cualquier objeto, sin discriminación alguna.

Lara volvió al día siguiente, y cuando a las 8.16 se sentó en su escritorio de siempre, no se vió sola frente a la pc, sino acompañada de los fantasmas de Daniel, Pablo y Juan. . .

Robar el alma

8 Nov

“Para  alguien a quien no le mata la culpa el haberme robado una parte del alma”

de alguna canción que escuché por ahí

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Pato vivía con Mauricio hacía un año cuando un buen día, se encontró al llegar a su casa con un cartel que decía “NO puedo más, perdoname”.  Sin discusión previa que amerite ese final, sin terceros en discordia a simple vista, desapareció sin más, sin explicaciones, dejando la casa y a Pato con una dermatitis avergonzante y una displacia mamaria en su cuerpo somatizante.

Cindy perdió un embarazo de dos meses en la bella Andalucía donde había ido a recalar tras una larga historia de amor a distancia, comprobando que lo idílico de las películas que no te cuentan el “qué pasa después de THE END”, no era tan romántico al final. Sola, deambulando por guardias de hospital con un aborto espontáneo, mientras su novio se alejaba por “no poder manejar la situación”, sin amigos y sin familia, terminó la noche charlando con una monja en una fría cama de hospital, sin vida dentro y sin muchas esperanzas.

Laura volvió a su casa exultante tras conseguir un nuevo puesto de trabajo de gerente, con un champagne en mano para festejar cuando vió la escena: Su amor estaba en la cama con la piba de la fotocopiadora de la vuelta, a quien siempre Ezequiel tildaba de impresentable frente a las aptitudes gerenciales de Laura. Al menos, en la cama, parecía que era más que apta.

Teresa no pudo creer cuando, tras perder a su madre en pleno velatorio, su novio de hacía más de 7 años, le decía, alegre y sin ninguna señal de dolor,  “Estás más flaca y linda que nunca hoy”. Tras una larga relación donde Pablo se encargaba siempre de desestimarla física y psicológicamente, ella decidió que ese finalmente era el precio de su dignidad, y nunca más volvió a verlo poniendo el punto final que hacía tanto no podía dar.

Porque no hay nada más perfecto, que la sincronización  de dos psiques que se complementan, destructivas y cíclicas, no desde el amor, sino desde la  enfermedad.

alegoría de la lujuria

29 Mar

Qué  injustamente mal vista está la lujuria. Esto sí que es mala fama.

Como si la lujuria fuera el pecado.

La lujuria es un chiste, un pasatiempo barato, un desahogo pulsional con un pico inicial altamente estimulante, un reclamo breve del cuerpo, que pasa rápido y se va sin pena ni gloria hasta su próxima irrupción. Nada que temer y mucho que disfrutar.

El verdadero pecado está en su origen.

La lujuria no deviene de otro lugar que de los tiempos de la Afrodita misma, famosa diosa del amor, de la belleza. Trascendida su fama con esta etiqueta, poco se sabe que es el amor sexual y nada tierno el que en realidad ella representa. Venus es su correlato, y venérea la huella significante que trascendió a los tiempos modernos. La lujuria era ella.

Desmitificada, no es nada virtuosa y casta la muchacha. Fue condecorada con una manzana (todo un símbolo del pecado) en el concurso de las más bellas de su tiempo, lo cual ensalzó su tremenda vanidad; ostentación a descaro echando en cara la manzana para que todos (y todas ) la vean.

Pero se cortó la vanidad un buen día sin que ella se diera cuenta. Por el beso de  un inocente pero ya adolescente Cupido; y como todo despertar, no es cariñoso, es un beso lascivo, rudo, urgido, que tienta los límites y los rebalsa pornográfo.

El Olvido intenta advertirla, cubrirla con su manto, porque los recuerdos del amor disfrazados de placer pueden ser muy nefastos y duraderos.

Sin embargo  es el Tiempo el que ese entromete ahora, y solo por competencia de egos masculinos, no va a dejar al Olvido ejercer su efecto ensordecedor.

El Tiempo es un viejo decrépito y burlón que promete y baja defensas con su capa caída  a la vez que nos llena de esperanzas, para reírse contra la tierra, años después cuando descubrimos, ya tarde, transcurrida su línea, que no hay escapatoria: el olvido no existe ante el verdadero amor. Solo ejerce su efecto ante los amores mediocres.

La locura, está escondida. Grita de repente. (No, es injusto darle ese estatuto…)  El verbo apropiado es el que conjuga maúlla:  Felina e histérica y se cubre ante el horror de lo que vendrá.

Porque hasta la mas bella diosa del amor,  no es mas que una mujer, una Venus suelta en la tierra, que sufrirá los efectos enfermizos del goce obsceno del amor. El amor es carnal, y ama volver y cobrar los impuestos del derecho otorgado.

Ahora bien, la inconciencia. Qué nos dice de ella?

La maldita inconciencia con la que nos entregamos al amor no es un ella, sino un él, travesti de género, personificado por un niño pequeño que se lanza rápido, a carcajadas, corriendo estrepitoso al goce, sin darse cuenta que cada paso que da clava sangriento más profundo el pie en un aguijón de crueldad insospechada, mientras las cadenas del sufrimiento lo van atando en silencio.

Está por ahora anestesiado.

La locura vuelve a maullar, sorda.

Y por detrás, una auténtica princesa. Luminosa, de mirada lánguida, una Mona Lisa enigmática, no se sabe bien a simple vista si se sonríe o si se burla. Digna poseedora de un cuerpo de serpiente, su mirada envenena, y su aparente dulzura no puede esconder las garras escamosas de lo que verdaderamente representa.

Porque no jodamos, es el Engaño.

No me culpen, solo describo a Bronzino.

genealogía natural del amor

1 Mar

Estoy de vacaciones, por lo que no ando escribiendo estos días. Pero si quiero aprovechar para repostear uno de mis favoritos del blog “Lo que ve el ciego” de Charly. Espero que lo disfruten!

Desde Calafate, Carla

GENEALOGIA NATURAL DEL AMOR

Viste alguna vez amarse a dos palomas? Voy a describírtelo:

Esta escena puede suceder en cualquier cornisa, cualquier terraza o techo de la ciudad. Pero si te interesa comprenderlo profundamente, tenés que verlo un mediodía soleado de primavera (si es sábado, mejor) e imaginándote que se trata de una metáfora en la cual, la naturaleza está hablando de vos.

Todo esto es tan lírico que da lástima pasar a lo biológico.

Una paloma tordilla se acurruca a tomar sol sobre una cornisa de tejas francesas que se encuentra justo delante de mi ventana. Mi ventana da a un contrafrente. El ambiente es íntimo, gris; y el vértico de los ocho pisos hacia abajo, excita.

En picada, por detrás del sol, quizás como una táctica para no ser visto hasta que sea demasiado tarde, cae un palomo. Ella lo ve, se sorprende, pero lo oculta; finge indiferencia. El palomo se indigna y, orgulloso, hincha su pecho y se pasea alrededor de su dama buscando conquistarla.

Ella se incorpora y realiza un amague de huida que termina diluyéndose en unos imaginarios puntos suspensivos hacia el abismo. Gira sobre si misma y evitando mirar a su contrario pasa al lado suyo. Indiferente y distante.

Todo llama a la timidez y a la desilusión de nuestro Palomo azul; no hay ningún dato objetivo que le indique alguna probabilidad de éxito. Sólo existe la indiferencia. Pero, ¡ah! la indiferencia, está tan cerca del disimulo. Y el palomo lo sabe. En un instante, gira siguiendo el recorrido de ella, la aborda y busca su boca… ella, sorprendentemente, no rehusa.

Éste es quizás el momento de mayor ternura. Y es que la entrega de ella exige, inevitablemente, la retirada del orgullo y la soberbia de él. En este momento sólo existe el amor.

Progresivamente, los besos y las caricias se hacen más intensos y apasionados, el cuerpo de ambos se tensa y lo que antes era ternura pura, ahora es violencia y excitación. Luego, como si ambos sin decir palabra hubieran tomado una decisión, se alejan uno del otro. Ella se exiende en el suelo y él la cubre con sus alas, son dos segundos, y es como un vacío técnico después de la voluptuosidad.

Finalmente se separan y quedan silenciosos un largo tiempo. Mudos y quietos como dos estatuas en la cornisa.

Sorpresivamente él levantará vuelo. Ella se estremece ante lo súbito de la decisión, pero, olvidando su orgullo, le sigue.

Éste es el cuadro, y es igual con el género humano.”

Publicado por Carlos Pirovano

before sunset

21 Dic

Hoy vimos esta película, ya tiene sus años “Before sunset”

La película gira en torno a los diálogos entre sus protagonistas, que se reencuentran tras 9 años. Tuvieron un romance allá a lo lejos y lo que pareciera ser un recuerdo simple de dos personas, termina en un descubrimiento; que nunca se olvdaron el uno del otro. La importancia de las personas, y su efecto y peso en la vida, más allá, del efecto de tiempo y de otras personas que han encontrado en su camino. El amor romántico, ideal, de una noche frente a la realidad.

Les dejo uno de los diálogos entre ellos, el más sincero en toda la película, donde dejan de lado sus máscaras y se confiesan. Añadí el vídeo al final.

_______

ella

“Yo estaba bien hasta que leí tu maldito libro. Me recordó cuan ingenuamente romántica yo era, cuánto yo tenía de esperanza en las cosas…ahora es como que, ya no creo en nada que tenga que ver con el amor; Ya no siento esos sentimientos por la gente. De alguna manera, puse todo mi romanticismo en esa única noche, y no volví a sentir lo mismo nunca más! Como si esa noche se hubiera llevado cosas de dentro mío, te las expresé a vos, y vos te las llevaste para siempre; y eso me hace sentir fría, como si el amor no fuera para mí”

el

“Yo no creo eso, no creo eso…”

ella

“Sabes que? El amor y la realidad son contradictorios para mí. Es gracioso, cada uno de mis ex, están casados. Los hombres salen conmigo, nos peleamos, y luego se casan. Y luego me llaman para decirme gracias por mostrarles lo que es el amor! Que les enseñé a amar y respetar a las mujeres…”

el

“No, no y no”

ella

“Los quiero asesinar!! Porqué no me lo propusieron a mi primero??? Les hubiera dicho que no, pero al menos  habrían preguntado! Pero es mi culpa, lo se, es mi culpa. Porque nunca sentí que era el hombre correcto! Pero qué significa el hombre correcto, el amor de tu vida? El concepto es absurdo! La idea de que solo podemos ser completos con una sola persona es malvada!!! No?”

el

“Puedo hablar?”

ella

“Creo que me rompieron el corazón demasiadas veces…y luego me he recuperado. Así que ahora, no hago ningún esfuerzo desde el comienzo, porque igualmente no va a funcionar, se que no va a funcionar!”

el

“No podés hacer eso, no podés vivir tu vida evitando el dolor”

ella

“Me tengo que ir de acá. Pare el auto! Pare el auto!!!”

(lucha, finalmente se queda)

el

“Mira, yo estoy tan feliz de estar ahora contigo, tan feliz de que no te hayas olvidado de mi, ok?”

ella

“No, no lo hice, y me fastidia mucho… Vienes aquí a Paris, todo romántico…y casado. Ok? Screw you! “

el

“Dices todo eso y ni siquiera te acuerdas del sexo entre nosotros”

ella

“Por supuesto que me acuerdo…las mujeres mentimos a veces sobre eso, qué se supone que te diga? Hola, me acuerdo de todo, de las velas, del vino, y fueron 2 veces, dos!”

el

“Mira, yo estoy feliz de verte, aún si te convertiste en una maníaco depresiva y enojada activista. Aún disfruto estar cerca tuyo!

ella

“Yo también siento lo mismo, lo siento, no sé que me pasó… tenía que sacarlo de adentro. Soy tan miserable en mi vida amorosas y mis relaciones que siempre actúo indiferente, pero estoy muriendo por dentro…No siento dolor, excitación, no siento nada…ni siquiera amargura”

el

“Crees que sos la única muriendo por dentro? Mi vida, es 24 x 7 pésima. O sea, la única felicidad que tengo es cuando salgo con mi hijo a dar un paseo. He hecho de todo, terapia de pareja, counselling, libros de autoayuda, lencería, velas, pero no…ok? No la amo de la manera en que ella merece ser amada, ni siquiera veo un futuro para nosotros, pero luego veo a mi hijo, sentado en la mesa frente a mi, y pienso que sufriría cualquier tortura, cualquier dolor, para no perderme un minuto con él en esta vida. Pero también no hay alegría, felicidad, y no quiero que aprenda eso…”

“Ay Dios mío….”

“No quiero ser de esos tipos que se divorcian a los 52, ya pasados, amargados, y ver que nunca amaron realmente a su mujer, y ven como su vida fue chupada como por una aspiradora….yo quiero una gran vida, y quiero que ella también la tenga, se la merece, pero por ahora estamos pretendiendo, entre responsabilidades, y mandatos e ideas que tiene la gente de cómo se supone vivir…. Y además tengo estos sueños, sueños en una estación, y donde vos pasás, y te vas, y pasás, y te vas; y me despierto transpirado, y luego tengo este otro sueño, donde estas embarazada, en la cama, a mi lado, y estás desnuda, y quiero tocarte con tantas ansias, pero vos me decís que no, y miras para otro lado….y te toco igual, y tu piel es tan suave, y me despierto, y mi mujer está allí, mirándome, y yo estoy a miles de kilómetros de ella y sé que hay algo malo en mi, tiene que haber algo mas, algo más que la obligación. Y luego pienso, que no me voy a rendir, que debo poner al lado mis ideas románticas del amor, y que debería olvidarme de ese día, ese día que no viniste”

ella

“Porque me decís todo esto?”

el

“Lo siento, no debería haberlo hecho…”

ella

“La gente piensa que uno sufre tanto, o sea, cuando leí tu articulo pensé que tu vida era perfecta, un hijo, un libro, un matrimonio…Tu vida personal es mas desastrosa que la mía!…Lo siento…” (risas)

“te reís de mi vida?”

“Si, me hiciste sentir mejor”

Risas.

el rebelde nerd

22 Nov

Hoy los dejo con un excelente nuevo relato de mi amigo Ramiro Lopez, una delicia, que a falta de blog propio, ve la luz en este espacio.

Proximamente publicare una de mis tantas conversaciones con el.

besos desde Brasil!!!

15 segundos

 Era raro. Uno no espera ver su nombre en el diario. La razón es que la mayoría de nosotros salimos en el diario una vez en la vida, o mejor dicho después, en la sección de obituarios. Y la verdad es que uno no espera con ansias la ocasión, y aunque así fuera no puede disfrutar de tan dudosa y fugaz popularidad.

Pero mi nombre estaba en el diario. Clarito. Y no estaba muerto ni mucho menos. Tenía veintitantos y me sentía medianamente saludable y a salvo. Me habían otorgado una distinción como mejor promedio nacional de mi carrera. En un escueto comunicado, la rectora me lo había adelantado, pero fiel a mis principios (y a mis limitaciones), no me había dejado impresionar y lo había comentado en casa con toda la naturalidad de que soy capaz. Y cuando digo naturalidad, piensen en el más insípido yogur descremado con cereales. Así soy yo, pero sin cereales.

De todas formas estaba al tanto de lo del diario, porque durante la mañana había recibido una colección de llamados al respecto. Siempre había sido el crédito de la familia (es un milagro que no se fueran a la bancarrota con semejante aval) y los festejantes se ocupaban de refrendarlo con toda clase de odas a mi supuesta inteligencia, aparentemente mensurable en números con decimales. Estaba acostumbrado a la lisonja fácil (es fácil felicitar cuando siempre te va bien) pero era y soy completamente inmune al elogio. Como dice una amiga, muestro un cierto“rechazo a los halagos” que a mi entender son una especie de opio sonoro que te duerme de a poco y te pasa factura un rato más tarde cuando se acaba la canzonetta y te quedás solo con tus cuitas. Marea tanto como la cerveza, pero cuando se te pasa el boleo, te duele algo más que la cabeza.

Me dispuse a enfrentar mi súbita popularidad, empalagosa y espesa como el dulce de leche, con gesto adusto y amargo. Como para la balancear los sabores…

El día transcurrió con toda  normalidad…. En el laburo empapelaron las carteleras con mi cara (recursos humanos siempre tuvo mal gusto) y no pararon de palmearme y felicitarme. Venían de todas partes, como hormigas. A algunos no los había visto en mi vida, pero parecía que ellos me conocían desde siempre. Mantenía como es de costumbre esa expresión de disgusto disfrazado de mueca que es tan simpática para los tontos y que algunas mentes perceptivas tan caras como escasas interpretan en cambio como falsa modestia. Y trataba de seguir trabajando, que al fin y al cabo es a lo que iba hasta los confines de la civilización de lunes a viernes. Para agasajo, ya tenía los mi barrio y la familia, y créanme que me bastaban. Pero había más.

Aquel día tan popular e inolvidable iba tener su corolario en la facu. No era habitual que llegara tarde. Pero aquella jornada los astros se conjugaron en mi contra. Eran las 7 y cuarto y todos estaban adentro. Cuando digo todos, quiero decir TODOS. Si hasta me pareció que el impresentable de Manzanares  (un personaje que asistía a clases de riguroso pantalón de jogging y ojotas) o la inquietante Greta Schubert (una misionera cuasi perfecta que se sentaba del otro lado del aula….bien lejos como a mí me gusta) que habían abandonado en primer año la carrera se habían hecho un tiempito para ir a recibirme… El aplauso cerrado me paró en seco cuando entré silencioso, cabeza gacha, dispuesto a zambullirme en el primer banco, que para mí sabía a trinchera salvadora. No quedó otra que saludar y agradecer y todo lo demás. El gordo Perez Balmaceda me miraba desde el estrado. Justo éste, pensé. Su diatriba duró una eternidad. Una vez más mi inefable cara de disgusto disfrazado hizo aparición. El gordo se quedó contento. Siempre le caí simpático y además supongo que lo salvé de dar clase.

Como las malas noticias nunca vienen solas, a los pocos días un señor de riguroso traje entregó en mano una invitación en un sobre cerrado y lacrado con el escudo en relieve.  Anunciaba lo que preveía. Salón Blanco, tal día a tal hora. El último paso hacia el abismo: ceremonia de premiación en la casa Rosada.

Aquel día decidí acelerar el paso, como cuando adelantás una película. Vi pasar a ráfagas a Menem y a media docena de tipos que mutaron de ministros a procesados unos años después. Había dos filas completas de nerds como yo, de todas partes del país. Me senté cerca de una futura odontóloga mendocina que afortunadamente no se parecía en nada al cliché de la buena estudiante. Por lo menos, pensé, hoy me tocó cerca… Todo pasó rapidísimo (por lo menos así quiero recordarlo) y cuando quise acordar andaba subido al escenario, con un diplomita en la mano, dispuesto a la foto final (si final!!!) Aproveché para hacer mi maldad de rigor, y mientras todos se codeaban para acercarse al centro, donde el Turco brillaba con su mejor traje, me puse en cuclillas y apoyé la mano entre las piernas, como acariciando una pelota imaginaria. Mientras el resto de los mejores promedios del país miraban fijo al frente, de pie, inalcanzables, meritorios, la foto me inmortalizó en la típica pose futbolera. Todavía me divierte imaginar el retrato conjunto enmarcado en el estudio de un importante abogado de Córdoba o en el escritorio de un diplomático de carrera. Lo mejor de cada casa, posando para lo posteridad, oteando el futuro, y a un costadito agachado y fuera de contexto el 4 de Almagro…

Salté del estrado y enfilé para el pasillo, dispuesto a escapar de esta persecución que se había prolongado quince días. Y ahí me esperaban.

El tiempo, mi tiempo empezó a correr. Tres pares de ojos me observaban, brillantes o mejor dicho brillosos., emocionados. Por primera vez desde que habíamos empezado con esta farsa, se me anudó la garganta. Despacito me acerqué, contando mentalmente, aflojando el nudo de la corbata en un vano intento de recuperar la compostura. Mis viejos y mi novia me miraban fijo, como extasiados.  Sonreí ya más relajado y me fui acercando. El tiempo se acababa. Los abracé y no les dije nada. 15 segundos exactos. Mis quince segundos de fama.

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