Tag Archives: disociación

Sobre chongos y otras yerbas- 1

14 Feb

Maru, 34 años, profe de gym, recién separada después de una convivencia con un sujeto 7 años menor, decidió apostar por el consejo que le daban el 90% de sus amigas: relax y buscarse un hombre sin compromiso alguno, just for the sex, que no la atrajera en ningún sentido.

Sábado, pub, copa de más. Y allí lo conoció.

Javier, 40 años, dueño de un restaurante, recién divorciado, con un humor pésimo y con pocos dedos de frente, parecía el candidato ideal. Lo suficiente poco atractivo intelectualmente como para engancharse y lo suficientemente atractivo físicamente como para calentar las sábanas. Al menos por un invierno.

Primer noche, segunda noche, tercer noche. Sexo del bueno, y mucho más bueno de lo que podía haber esperado. La magia no se encendía para nada cuando el la aburría con sus charlas, y tras el orgasmo, se sentía extraña al tener las típicas y falsamente atribuidas solo al género masculino, ganas de “andate de mi cama y de mi casa ya”.

La situación era ideal. Ni el buscaba una relación seria ni ella, se acompañaban solo cuando los dos querían y podían and that´s it.

Al menos hasta el segundo mes, cuando Javi le comentó, mirandola de costado

“Yo no quiero que te confundas, esto para mi es una situación solo sexual”

Sorprendida, sin querer ser hiriente, Maru le contestó

“Quedate tranquilo que es lo mismo que yo busco. Realmente no necesito estar en pareja ahora”

La segunda vez fue a las dos semanas, y lo más gracioso fue que sucedió poco antes de que Maru iba a alcanzar el orgasmo. Justo ahí, ahí, en ese momento, Maru sintió que la tiraban de un empujón de un acantilado cuando Javier con la respiración entrecortada y sudoroso exclamó:

“Me re calentás Maru, pero nada mas, por favor no te enganches porque sería una cagada”.

Chau orgasmo.

La tercera vez fue lavando los platos. Maru le pidió ayuda, y Javi en vez de pasarle el detergente, le pasó factura

“NO quiero que te enamores de mi”

Soltando el repasador, y viendo que a veces la única manera de que llegue el mensaje es la brutalidad, nuestra Maru contestó

Javo, no hay ninguna CHANCE de que yo me enamore de vos. No me gusta tu personalidad, no me atrae tu sentido del humor, no me pasa absolutamente nada con vos que no tenga que ver con un buen garche. Está claro?”

“me quedo tranquilo entonces” _ contestó nuestro protagonista, pasando la virulana.

Se siguieron viendo, pero los encuentros empezaron a decaer en calidad. Por ser sutil, porque la realidad es que Maru no llegaba ni a contar a 10 y Javo terminaba.

Hasta que él mismo dejó de acabar con ella, y se disculpó, diciendo

“Sory Maru, algo se cortó, algo pasó y no me puedo conectar más con vos, es solo con vos eh, a mi no me pasa con nadie más” . Tiró la piedrita para minar un poco la autoestima de Maru.

Cosa que no logró, porque Maru tenía perfectamente claro que lo que a Javo le calentaba, era pensar que ella lo amaba, que era una cosa que el engañaba, y en el engaño mismo, en ese mismo instante en que se imaginaba que Maru lo miraba enamorada, solo ahí, en ese punto clave, el podía acabar.

Un pobre tipo.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: