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Clearing de mujeres

14 Abr

De repente te encontrás en un punto donde es evidente que pasas de etapa.

Ya no se trata de si te llama, de si estas enganchada vos o el, si hay compromiso o no.

Las cosas están más claras.

Sin darte cuenta programas compras del super de a dos, le hacés un lugar en tu placard para su ropa por una cuestión de practicidad, conviven 2 cepillos de dientes en tu baño y el desodorante masculino también, por que aun sin convivir, la idea es estar cómodos.

Así estaba Male hace un par de semanas, cuando nos contó que, se veía atemorizada, no por arrepentimiento sino por el miedo natural a lo desconocido, de estar hablando con su pareja de armar una familia.

Al fin tenía a su lado a la persona que le cerraba para al menos rozar el tema.

Pero el planteo no giraba en torno a lo que ustedes imaginarían, sino a una nueva inversión.

“NO me dan las cuentas” tiró.

El nuevo destino de los usd 2000 que venía ahorrando para unas posibles vacaciones a mitad de año de repente cambió para sorpresa de todas

“Voy a invertir en mi, en mi cuerpo, en mi futuro: voy a hacer un plazo fijo de mis óvulos”

“No me dan las cuentas: tengo 34 años, y quiero hacer las cosas bien. Que el factor edad no me haga como a muchas hacer las cosas mal por apurada; yo quiero viajar primero, después convivir, después casarme y ahí formar una familia. La realidad es que si pasa todo eso, lo mejor es que me congele un par de ovulos para el plan”

Mara se rió y ridiculizó la situación;

“Me parece de una frialdad absoluta eso que pensas: un hijo se puede prever pero bancarizar la cuestión…me da muy obsesivo, estas poniendo a un hijo en el diagrama de objetos de consumo”

Vanesa agregó

“no podés planificar de esa manera, donde está el deseo, el acto de amor?”

Recordé automáticamente el capitulo de SATC donde Carrie reclamaba desde su soltería la validez de  su derecho de comprar los zapatos más caros, frente a la desestimación del mismo por parte de su amiga con hijos, que minimizaba la cuestión tratandola de superficial.

Como siempre, se largó la frase brutal tan común en los grupos de mujeres y en este en particular.

“Congelar un óvulo puede parecerte muy frio Mara, y no me protege frente a lo inesperado de la vida, podes planificar y que aun te salga mal; pero de ser así no es una cuestión menos frívola que las siliconas aun más caras que te pusiste para retener al tipo que se te escapaba”

“Si lo pensas, yo puede que esté colocando a mis óvulos como objetos de consumo, pero vos colocaste a tu cuerpo entero en el circuito y en la vidriera, dándote un upgrading de imagen para reposicionarte frente a la competencia, mostrándote como un espécimen mejorado de la especie en pos de una selección natural”

“Si lo analizas, hiciste una inversión de plazo fijo buscando reproducirte,  al igual que yo”

Siempre disfruto juntarme con mis amigas de la facu, son tan ilustrativas del consumo y de la negación; incluyéndome a mi misma.

Sin hinchazon no hay paraíso

6 Ene

Pocas cosas me joden más que sentirme hinchada y pesada.

Bueno, a casi todas las mujeres.

Es sensación que te acompaña todo el día de malestar, de pesadez, de rollos, de kilos de más.

Cuando más siendo una persona que sufrió mucho los trastornos de la alimentación (ponele en pasado…)

En el 2009 me lesioné y aun al día de hoy no pude recuperar mi estado. Guardo con esperanzas la ropa que ya no me entra, y espero recuperar mi rodilla y volver a una de mis pasiones: correr.

Correr para mi es sentirme liviana, libre, ligera. Corro sin rumbo fijo ni circuito predeterminado. Doblo en una esquina, sin mucha meditación previa. Odio los ciclos fijos y repetitivos. Todo un mensaje.

Cuando corro descanso la mente, pienso, hablo conmigo misma. Solo las personas que tienen pasión por correr entienden esto.

En algún momento corrí en todo aspecto. Hice 4 posgrados y 2 idiomas en 3 años, fui medalla de honor en la facu, y entrenaba en el gimnasio alentada por un novio obse, que sabía captar mi TOC perfectamente.

Corría en mis objetivos laborales, en mis objetivos materiales, en mi vida social.

Vivía de vorágine en vorágine, queriendo siempre un poco más, traspasando metas, hasta que todo explotó.

Me quedé sin laburo, sin amor en un breve lapso de tiempo, y dejé de correr, ganando varios kilos.

Y no fue el fin del mundo, aunque lo pareció.

Tuve que empezar a caminar de a poco, y como la lesión que aun me jode las rodillas, fue lentamente, porque es la única manera; me busqué un nuevo trabajo, me fui ganando nuevos amigos, desaceleré la estúpida carrera laboral, hice terapia para sanar mis heridas del alma.

Brindé este fin de año pensando en todo lo que gané, despacio, en este último tiempo.

Tengo casa nueva, auto nuevo, nuevas metas laborales.

Fortalecí viejas amistades.

Gané nuevos y auténticos amigos y perdí aunque dolorosamente algunas poco valiosas.

Me enamoré otra vez.

Me voy de viaje con él.

Así que cuando empiece a correr de vuelta, no solo va a ser para no sentirme hinchada o pesada o para bajar esos kilos que aun me molestan, sino que también va a ser porque aprendí que, de estos ciclos de parar, empezar a caminar, y volver a andar, se trata la cosa. Perdonándome los kilos ganados.

Porque sin ellos no tendría todo lo que gané y hoy me hace feliz.

Hasta que vuelva a correr para no sentirme hinchada, como toda Toc.

arroz para Carla

12 Feb
“Amalos y dejalos, ma, si?”
(madre llora)
“Ahora entendés mi teoría acerca de todo esto? Tenes que autoprotegerte”
“En serio, no te comprás realmente todo esta historia no? Decime que no pensas que sinceramente  podes evitar salir lastimada”
“Creo que vale la pena tratar”
“Escuchame: no te podés esconder del amor toda la vida….solo porque quizás no resulte….no es forma de vivir”
“Me estas diciendo que esto que te pasa, llorar así porque un tipo te dejó, es bueno?”
“Solo digo que deberías considerar la posibilidad de que vos y yo somos más parecidas de lo que realmente crees. Dejé que alguien entrara, traspasara y llegara hasta mi, y tuve la mejor época de mi vida. Nunca me había pasado”
“Yo se mama”
“Y te digo esto: desde el fondo de mi alma, qué estás esperando?”
Del film “Someone’s gotta give”

—–

Tomar el té con madre los domingos es un clásico.
En realidad puede ser mate, café, o efectivamente té.
Pero el ritual excede la cuestión; la ceremonia consiste en tener la charla de la semana. Charla que muchas veces no tengo ganas, charla que a veces es sobre nada, solamente por la mera compañía que ella espera cada 7 o 14 días, ya que soy la única de sus hijas que no vive con ella.
El domingo le pedí perdón, por lo que le dije la otra vez. Raramente me excedo en mis dichos ya que poseo un autocontrol y frialdad a veces demasiado calculador. No por ella refleja algún estado interior. A veces, las menos,  igualmente coincide, y soy tildada de fría y a emocional.
Toda mi vida quise que fueras feliz. NO me importa si hiciste lo que yo quería que hicieras, si no seguiste el camino tradicional que tanto te inculcamos. Yo siempre voy a elegir que seas feliz. No me importa si cancelaste el casamiento esa vez. Es verdad, te juzgué en se momento, pero fue lo mejor.
Mamá tuve 3 parejas , me salí de las 3 de alguna manera. No soy fácil, soy compleja. Ya no tengo ganas.
Eso es mentira. Sos fácil de llevar, sos querible, sos independiente, tenés amigos, problemas, defectos, como todos. Sos apasionada, sos fría.  Nada raro.
La miré. Medio mal. Como quien va a ser sermoneado y no tiene nada de ganas.
Y quiero que sepas, que no tuviste 3 parejas. Cortá ese discurso. El problema es justamente ese, Nunca tuviste una PAREJA en el sentido de la palabra, sino eventuales hombres que no podían ser tus compañeros y que sostuviste en noviazgos destinados al fracaso. Nomás verlos yo me daba cuenta. Nunca estuviste en pareja, y esa es la verdad.
No sé si quiero casarme. Yo lo lamento mamá. No sé si quiero eso. No puedo ser práctica, no puedo resolver la situación matemáticamente. En eso caímos en un nicho muy extraño. Los hombres llevan siglos entrenados en el arte de vivir la libertad y elegir luego el momento de parar la diversión y tener hijos, cuando quieren. Nosotras llevamos poco tiempo en esto de elegir, de repensar otra alternativa, de salir de la casa, de combinar madre y mujer y que una no sea necesariamente la definición de la otra. Quizás por eso no encajamos en ser el perfecto match de chica-bajo-perfil-que-quiere-casarse. Y no soy la única. La mayoría de mujeres que conozco de mi estilo están en la misma. Somos un match difícil de emparejar. Bah, difícil de llevar a casa, yo diría.
Da gracias de pensar así, yo nunca pude. Salir de casa era para ir a la casa de mi marido. Mis sueños pasaban por cuantos hijos tendría, pero nada más. No me entrenaron en esto de pensar que quería más allá de ser madre. Da gracias. Un día los hijos se van y te das cuenta que no sabes realmente que querés vos como mujer. Y se paga también construirlo de cero.
Y no te cases si no querés, pero no te quedes sola. La soledad hoy a tu edad puede asociarse a independencia, libertad, diversión. En unos años, la soledad va rotando y tomando otras formas, y quien no se merece.
Mamá no veo parejas que se sostengan en el tiempo por años, al menos no como yo esperaría, no creo ya en el amor ideal, eso no existe. Siempre pensé que quería tener una familia, hoy me veo egoísta, solo si lograra enamorarme terriblemente podría considerarlo, pero hace años que no me pasa. No me enamoro fácil. Y si lo hago, no veo que sea la persona que yo quiero para tener un proyecto en común. No estoy segura del riesgo.
El riesgo no es algo que puedas evitar. Cada uno define el amor ideal o real según una trampa hecha de palabras. Podes intelectualizar desde la lógica y la practicidad, y claro que vos podés hacerlo, o podés llevarlo a canones románticos para luego caer en la desilusión de la realidad, será lo que vos quieras. Pero no hay ninguna certeza.
Yo te veo una y otra vez alejándote, con miedo de una relación seria. Sos escapista, y de la peor clase: las realmente inteligentes. Con argumentos y sin darte cuenta, no dejás opción. El otro se va derrotado. Ejemplificás, clasificás, categorizás. Tenés terror. Tenés pánico. Pero yo debo decirte, y estoy en la obligación de hacerlo porque soy tu mamá: la solución no está en crearte tu propio sistema de certezas falsas y perfectas. Si querés realmente tener una vida plena, no podés seguir escapando.
Sino vas a lograr la mayor certeza: la de no haberte arriesgado a nada.

arroz para Julio

10 Feb

Mauricio es un amigo mío que conocí hace relativamente poco.

Ayer  me llamó, porque sabía que no había tenido un buen día, y para desviarme el tema (a veces para contener al otro lo mejor es simplemente, hablarle de otra cosa) me sacó el tema del post.

Leí tu  post Car, te voy a pasar un mail. Lo escribí leyendo tu serie de arroces. Espero que te guste..

El mail se llamaba “Arroz para Julio”

Sonreí ya nomás leer el subject. Comenzaba así:

Julio es mi amigo argentino en Boston. Trabaja para un organismo multilateral y es un tipo orientado. Esto quiere decir que es soltero de 37 años, que su día tiene más de 24 horas y que no deja ninguna de ellas librada al azar. Hasta cuando sueña lo hace con un objetivo claro.

Yo lo quiero mucho porque me hace acordar a mí cuando tenía su edad.

Nos hemos juntado en Miami por casualidad y nos encontramos fumando un puro dominicano con infusiones suaves (un té) frente al puerto, luego de una cena con abundante vino y mariscos. Estos cigarros Julio los consigue mediante no se cual mecanismo extraño y son la excusa ideal para las mejores conversaciones existenciales.

–     Este año tengo que resolver mi problema afectivo. Tengo que encontrar a la madre de mis hijos, me tengo que enamorar de ella y sentar cabeza. Esta vida de soltero me está restando productividad.

Yo me sonreí evitando la carcajada más guaranga que pugnaba por salir a toda costa, tomé un sorbo de mi té y sin sarcasmo ni encono simplemente le dije:

–          Me parece bien. ¿Cuándo empezamos el casting?

–          No hay casting, es un cambio de orientación. Hasta hoy las mujeres para mí eran compañeras de aventura. Nos divertíamos pero había cero compromiso. Me enamoraba a morir, tenía celos para matar, pero el horizonte era la llama que ardía. Cuando el fuego se apagaba, la relación se moría.

Eso ya no alcanza, quiero una familia, una hipoteca y una inversión a largo plazo.

Quiero juntarme con mis viejos e ir acompañado de alguien que ya conozcan y que no me recriminen que la chica que les presento hoy va a ser distinta de la que les cayó bien ayer. Quiero compartir cosas importantes.

Me encantó el tono y la profundidad de sus comentarios. Estaba dejando de ser un pendejo y empezaba a esbozar un plan de vida.

–          Eso es mucho más difícil que enamorarse -le dije- me parece que puede llevarte más de un año.

–          Pero vos lo conseguiste muy bien, tenés un matrimonio impecable, con una mujer que te acompaña, tres chicos divinos…

–          Sí, Pero eso no fue porque encontré la mujer adecuada. Fue porque me adecué a mi nueva situación. Gaby no es muy distinta a las otras chicas con las que salí; no es una “clase especial de mujer”, “la madre de mis hijos”.  Es una mujer parecida a la mayoría con la que establecí un vínculo distinto al resto. No fue una relación de aprendizaje, no fue una aventura emocionante. Fue una sociedad, un acuerdo, un pacto.

Empezó igual que todas; con una comida, con una cama, con una histeria (o dos histerias). Pero el hecho de que los dos personajes hayan coincidido en un estado diferente, la hizo distinta.

(no pude dejar de pensar en mi teoría de que todo es timing)

Es como dice DH Lawrence, “La gema de la mutua paz surgiendo del salvaje caos del amor”.

Gaby y yo somos buenos socios. Eso tampoco quiere decir que estemos simbiotizados. Ella tiene sus objetivos y yo los míos. Pero la familia es un objetivo que compartimos.

No lo veas como a un esquema ideal. Le sobra realidad. Ambos concedemos bastante, mentimos un poco y soslayamos un montón. La base de cualquier amistad de toda la vida.

Es divertido como lo es tener un socio. Y no necesariamente es para toda la vida…Ojala que sí, pero no es una condición.

Julio contestó, un poco opacado el rostro:

–          No lo pintás demasiado atractivo. ¿Estás queriendo convencerme que me quede soltero?

–          Mirá, yo creo que es muy entretenido. Pero es cierto que es bastante trabajo. Claramente no vas a ganar en productividad, vas a perder.

Si hoy una novia te hincha mucho los huevos, la mandás a la mierda y ya.

La barrera de salida de un matrimonio es otra. La responsabilidad es otra. No es alguien que va con vos al casino a probar suerte. Es tu socia. Es la que cuida el boliche cuando vos estás afuera. Es a la que apoyás en sus proyectos, ideas y berrinches.

–          ¿Pero y el amor, el sexo, la tentación, el vértigo?

–          ¿Qué se yo de eso? Son otros temas que se resuelven de otra manera. Muchos son incompatibles. Como ser jugador es incompatible con tener un negocio estable. Todo es válido pero hay que saber ponderar los riesgos.

En los negocios hay buenos socios, malos socios y piratas.

Tratá de conseguir una buena socia. Y una buena socia  es una que haga tu vida más divertida, que te acompañe y que te estimule. Si te da eso, no les puede ir mal en la cama. .Eso sí: Si eso falta, no va a haber cama que aguante.

Y al final había una posdata para mí:

Carla, si dormís mal, es que no hiciste bien la cama.

Juro que esa noche no tuve insomnio.

arroz para Damiana

9 Feb

It’s not only children who grow.  Parents do too.  As much as we watch to see what our children do with their lives, they are watching us to see what we do with ours.  I can’t tell my children to reach for the sun.  All I can do is reach for it, myself.  ~Joyce Maynard

“Chicas, en marzo empiezo a tomar ácido fólico”

Las 3 la miramos impactadas. Nos agarró de sorpresa, medio desprevenidas. Hasta donde sabíamos la cosa estaba bien pero no tanto.

Su hermana Lola le preguntó.

“estás segura…o sea es el que elegís, finalmente?

Damiana asintió. Y su respuesta fue aún más helada.

Mirala a Majo. Es verdad, la apoyamos ese día, compramos juntas el ajuar, un poco nos enojamos porque nos usó de encubridoras. La juzgamos… Pero ahí la tenés, casa, auto, hijo. Yo no la veo nada mal. Quizás hay que elegir así, cuando no te queda otra. Ojalá estuviera enamorada. Pero esta es mi realidad. Y aún si no es una elección, tengo 37 años. Quiero ser madre. No puedo seguir esperandolo… Esta es mi vida y mi opción posible. No quiero ser Lourdes, que por quedarse en sus posturas idealistas, está  sola y desesperada.

Paula tragó. Nos miró (todas sin palabras) y contestó:

Majo tendrá todo lo que decís, si, y está todo bien, cada uno que elija lo que quiere. Pero igual, no es como el rascar una cáscara finita? Al toque se deshace. La crucé el otro día y me dijo que estaba histeriqueando con el profe del gym…y que todavía no caía que era madre, y eso que su hijo ya tiene 7…No se. Hablando de elecciones, no es la mía.  Yo me casé, me separé y ahora te puedo decir que vale la pena.

Lola cebó otro mate. Y preguntó a su hermana lo que ninguna sabía.

“No te contestó no?”

Damiana:

“No, fue mi última jugada. Le puse que si el me decía que sí, yo dejaba todo y me iba con él. Pero ni siquiera me llamó, ni una línea, nada. En realidad me contestó con su nada. Y ese fue mi punto final. El amor de mi vida quedará ahí, yo sigo adelante. Tengo un buen hombre al lado y espero que me apoyen”

Todas asentimos. Lola miró a un costado.

La historia era conocida. El gran amor de Damiana de toda su vida, entre idas y vueltas, nunca se había jugado por ella.

Lola y Damiana, hermanas, tan tan distintas, tenían la misma historia. Habían elegido un amor conveniente y práctico, no menos juzgable.

Lo que nadie sabía, excepto ella y yo, es que Lola también había enviado una carta que nunca tuvo respuesta.

Lola, tras haber elegido de forma práctica y socialmente conveniente, para formar una familia,  para no estar sola, me dijo el domingo:

“No  puedo tener hijos así. Quizás la sinceridad absoluta es una imposibilidad para todas. Majo puede, yo no. No me voy a separar, pero hijos hoy te digo no. “

Le contesté:

“Realmente no tengo, como pocas veces, ninguna opinión formada, y si, mucha comprensión. Simplemente acá estoy, como hace más de 20 años. Te amo”

Y luego abrimos la Deco Magazine, cambiando de tema como solo las mujeres podemos hacerlo.

Oh My God

28 Ene

Jueves, empacando para mi regreso a Buenos Aires.

Mal humor, sueño, peleas con Corollas, boxer CK perdido, ya me estoy pelando, tanto sacrificio para nada. Tengo 22 mails de trabajo solo en mi gmail.

Oh, pero también tengo uno, de ese que me escribe. Conocido brevemente hace pocos días en maratón.

El mail dice

Para: C

Asunto: EOM

No se cuanto proyecto
No se cuanto idealizo
No se cuantas expectativas tengo
Sí se convivir con la incertidumbre (deformación profesional)
Sí se que la mente pone trampas (y que no podemos identificarlas a todas)
Sí se que me divierto mucho con vos.

También se que tengo filtros muy altos, que lo que busco ( o lo que se que me hace vibrar) son desde la teoria darwinista, un tipo de anomalías que se dan con una frecuencia de 1/50.000 ( no está mal, sería algo así como 2000 mujeres en argentina, de las cuales, la mitad esta fuera del rango de edad y la otra mitad debe estar en pareja, así que sobre unas 500, posibilidad de que al menos 50 sean compatibles y nos sintamos mutuamente atraídos….
de esas 50 la mitad debería estar viviendo en capital federal …
y como tenemos gustos similares (por definición) será cuestión de hacer, visitar esos lugares que tendríamos en comun … y esperar …
Sigo?
Pero en este momento, la que me tiene pensando al menos una hora por día, sos vos 🙂

OMG

las travestis

19 Ene

Elizabeth Bennet: Charlotte!
Charlotte Lucas: My dear Lizzie. I’ve come to tell you the news. Mr. Collins and I are… engaged.
Elizabeth Bennet: To be married?
Charlotte Lucas: Yes of course. What other kind of engaged is there?
[Lizzie looks shocked]


Charlotte Lucas: Oh, for Heaven’s sake! Don’t look at me like that Lizzie! There is no Earthly reason why I shouldn’t be as happy with him as any other.
Elizabeth Bennet: But he’s ridiculous!
Charlotte Lucas: Oh hush! Not all of us can afford to be romantic. I’ve been offered a comfortable home and protection. There’s alot to be thankful for.
Elizabeth Bennet: But…
Charlotte Lucas: I’m twenty – seven years old, I’ve no money and no prospects. I’m already a burden to my parents and I’m frightened. So don’t you dare judge me Lizzie. Don’t you dare!

Pride and Prejudice,  Jane Austen

Llegué corriendo desde aeroparque con un bolso de mano, una bolsa de free shop, los pelos endemoniados y lentes oscuros, un jogging que me quedaba demasiado suelto y una remera con una estrella plateada…

Como muchas veces no había tenido tiempo de cambiarme para el almuerzo al que tenía que reemplazar a alguien que…no podía asistir.

Pero estaba tranquila, porque con María ya nos conocemos hace unos años; si bien nuestra relación es estrictamente profesional, hay buena onda y podía entender que me presentara tan indignamente para el Standard glam de la industria.

Nada que no se compense con un agua termal de marca francesa en mano.

La cita era en un conocido restó de costanera, a mi alcance rápidamente.

Como siempre nos pusimos al tanto con algunos datos de ventas, los procesos de compra, tendencias, mi viaje a Brasil con la competencia, los futuros lanzamientos y demases. La charla aflojó y pasó al terreno personal que siempre abordamos, y a sabiendas que en realidad tengo formación de psicóloga, me tiró:

(María, 38, 1 divorcio, 0 hijos, 1 buen amor actual y estable)

Car empecé una terapia alternativa, sabes que lo mío no es lo tradicional, pero me pasó algo…raro. El tipo es medio bohemio, super cool, pelo largo, nada de formalismos de diván, me sirve porque es puntual y cuando me cansé y resolví el tema me fui; pero me dijo algo que no se si es bueno o malo

Yo también Mary hice cosas así, acordate de mis años en chi khun y esa movida del tao….puede ser complementario, mientras te haga bien bienvenido sea.

Si ya se, bueno, la cosa que la última vez me dijo: (María es muy delicada y femenina para hablar), “vos sos una mujer travesti”.

What?

Si, le pregunté naturalmente a que se refería.

Qué te dijo?

Que hay una nueva casta de mujeres, un grupo reducido aún, con una diferencia más que abismal respecto la generación de sus propias madres, y que son como travestis: son femeninas, quieren ser madres, son ambiciosas, quieren carrera, quieren amigas, quieren pareja a la par, pero no resignan cualquier cosa por estar en pareja, pueden estar solas durante años, no son remilgadas sexualmente, van al frente, se forman constantemente, quieren todo. La completud.

La mujer con el falo, lo puedo entender, aunque sea discutible , es una nueva femeneidad. Lo que me molesta es porque la palabra travesti: como si fuéramos hombres vestidos de mujer…(verán que ya me incluí en la casta criminalizada) Qué idiota! Me enferma. Porqué por estas cualidades, tenemos que ser hombres? Fijate que es una contradicción: la nueva mujer, pero como no puede ni siquiera asimilarlo, lo debe definir por la negativa, por la masculinidad. Me enfermaaaa….

Escuchate esto! Me dijo: Son mujeres que cocinan, que ponen velas, que se cuidan, pero que no tienen problemas en hombrear bolsas al puerto si es necesario; eso si, con toda la femineidad y delicadeza posible, y las uñas impecables. Pero se la bancan. Realmente no sabía si ofenderme o sentirme halaga por ser, según su definición, completa.

Risas.

Pero eso no fue todo, también me dijo que, son bastante frías emocionalmente. No somos contenedoras, somos poco demostrativas, y que somos básicamente, medio bitchs.

Ah bueno, yo pensé que ya lo había escuchado todo….Entiendo que la femineidad se asuma como pasividad; y que al tener roles activos, de iniciativa, eso se vea como masculino. Pero hasta qué punto no nos queda otra? Hay cosas que yo elegí diferente a mi madre, y no me arrepiento en absoluto, mamá es muy dependiente y nunca buscó su propio deseo, se suma en una angustia sin objeto; pero hay una parte que no me ha quedado otra que tomar la posta. Vivo sola, llego sola tarde, nadie me espera, nadie me hace los mandados, nadie me pasa a buscar para que yo no maneje, en fin, ha sido pura adaptación y aceptación de la vida que elegí.

Lo mismo le dije yo…ah, ahí viene…

la que venía y se sumaba a la mesa era Estela, una compañera de trabajo mía. Digamos para resumir, que Estela no entraría jamás en nuestra casta travestida. Estela no puede estar sin pareja dos días. Y todo lo consulta. Es incapaz de tomar una decisión fuera de la díada. Suelo comparar sus llamadas co-dependientes por teléfono como si fueran relatos de un comentarista de fútbol que va marcando cada toque que se da. Jamás sale sola de noche a comprar algo al super, tampoco. Cortamos el tema, obviamente.

En eso, se escucha un canto de feliz cumpleaños a la izquierda.

Una pareja de ancianos, prácticamente de 90 años (o más!) frente a sus dos nietos de alrededor de treinta , recibían la consabida torta del lugar. Miramos la escena, como así lo hizo todo el restaurant.

Al soplar la vela, el anciano lloró y se tapó los ojos. Cómo podría mostrarse débil.

Los nietos lo abrazaron. La mujer, de un color de cabello tan blanco y tan escaso que enceguecía, lo abrazaba también y le besaba la mano. No había sido olvidado, o simplemente siendo saludado por teléfono; en su 90º aniversario estaba siendo agasado por sus nietos jóvenes que podría tener cualquier otro plan. Eso fue lo que pensé.

Se me humedecieron los ojos.

Miré a María y estaba llorando. No me hizo sentir tan sola.

Estela nos miró y nos dijo “ay, son tan boludas ustedes”

Si, las bitchs, las de sangre fría.

Travestis y tan, tan completas, que también lloramos.

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